Imagen del Hospital de Barbastro. Foto: SobrarbeDigital.

El Consejo de Gobierno ha acordado autorizar al Servicio Aragonés de Salud la prolongación de la permanencia en el servicio activo de los facultativos que lo soliciten, una vez alcanzada la edad de jubilación, de seis especialidades: Anatomía Patológica, Anestesiología y Reanimación, Cardiología, Cirugía Ortopédica y Traumatología, Obstetricia y Ginecología y Radiodiagnóstico.

En relación con este asunto, el consejero de Sanidad del Gobierno de Aragón, Sebastián Celaya, informó del inicio de un nuevo Plan de Recursos Humanos del Servicio Aragonés de Salud en el que se recogen todos los aspectos de planificación respecto a las plantillas de los servicios públicos sanitarios aragoneses. Adelantó el consejero que este Plan podría estar listo para su debate con las organizaciones sindicales en el verano de este año.

Mientras este Plan es redactado, y para garantizar el servicio, los médicos de estas especialidades podrán prolongar su vida laboral, inicialmente durante un año, para posteriormente ser revisada su situación. “Se trata de una medida fundamental para atender a la sanidad pública de forma correcta y que afectará de forma positiva a la disminución de las listas de espera”, indicó el consejero.

El Servicio Aragonés de Salud ha determinado que, actualmente, en los hospitales de la Comunidad Autónoma existen 62 plazas de facultativos de las seis especialidades consideradas cuya cobertura resulta extremadamente difícil. A partir de esta cifra, la estimación que ha realizado el Organismo Autónomo, incluyendo la previsión de jubilaciones reglamentarias y la contratación de médicos residentes que finalizan su período formativo en los próximos dos años, concluye con un déficit de 50 especialistas en 2016 y otros 28 en 2017.