Feliciano Sesé. Foto: SobrarbeDigital.
Feliciano Sesé. Foto: SobrarbeDigital.

Lafortunada, Tella, Sin y Salinas que hasta ahora carecían de un servicio de Internet efectivo cuentan ya con banda ancha.

Así lo ha confirmado el alcalde del municipio de Tella-Sin, Feliciano Sesé que además ha hecho una valoración muy positiva. «Para seguir adelante en las zonas rurales necesitamos un buen servicio de Internet para los residentes pero también para las personas que nos viene a visitar», ha señalado Sesé.

Una apuesta tecnológica sin precedentes de la Diputación Provincial de Huesca (DPH), que arrancó en la localidad jacetana de Borau y donde más de la mitad de la población ya ha solicitado el servicio de alta velocidad, se suman las de Albero Bajo, Baells, Berbegal, Callén, Camporrells, Castelflorite, Fornillos, Ilche, Lafortunada, Lastanosa, Monesma y Nachá.

Lafortunada. Foto: SobrarbeDigital.
Lafortunada. Foto: SobrarbeDigital.

Mientras, la operadora Embou apura estos días la instalación en otra veintena de poblaciones para dar por finalizada la primera fase y la más compleja.

Salinas. Foto. SobrarbeDigital.
Salinas. Foto. SobrarbeDigital.

La conexión con banda ancha asociada a las mejoras en servicios a la población o nuevas posibilidades económicas, incluso de entretenimiento, es ya una realidad en trece localidades de Monegros, la Hoya de Huesca, Somontano, Ribagorza, La Litera, Jacetania y Sobrarbe.

En el proceso de extensión que está llevando a cabo la Diputación de Huesca con la operadora de Embou ya figuran otras 70 poblaciones de todas las comarcas altoaragonesas donde se trabaja simultáneamente en un complejo proceso técnico sobre plano o ya en la instalación, que está llegando con 100 megas a todas las poblaciones y las zonas diseminadas quedan cubiertas a 30 para garantizar igualmente la alta velocidad.

El plan Huesca en Banda Ancha y una de las principales apuesta de la DPH va a dar por finalizada una primera fase del despliegue, el que conlleva una mayor complejidad. A la población jacetana de Borau, donde más de la mitad de la población que allí reside ya ha solicitado el servicio, se suman estos días las de Albero Bajo, Baells, Berbegal, Callén, Camporrells, Castelflorite, Fornillos, Ilche, Lafortunada, Lastanosa, Monesma y Nachá en una ambiciosa y pionera puesta en servicio que acabará con 320 pequeñas localidades conectadas, después de una inversión de 4,5 millones de euros para la que se cuenta con la cofinanciación de los fondos FEDER.

Atender demandas básicas, evitar desplazamientos innecesarios para pagar con tarjeta de crédito, realizar trámites administrativos y obtener recetas médicas electrónicas se cuentan entre los cambios que propicia la llegada de la banda ancha.

La operadora aragonesa Embou ha lanzado ya la comercialización con tarifas económicas y específicas para particulares y empresas en la misma línea de garantizar el acceso a toda la población.