Foto: reunión del jurado. Imagen facilitada por Inmaculada Casasnovas.

Mientras los cinéfilos más madrugadores veían en el Palacio de Congresos de Boltaña los primeros documentales de la Sección Concurso de Espiello, a pocos metros se reunía el jurado profesional, presidido por la profesora universitaria de Zaragoza Carmen Gallego, para deliberar sobre los 21 documentales finalistas entre los 234 recibidos de 49 países. A excepción de Stepán Ripka, que no pudo desplazarse a última hora a Boltaña, sí lo hicieron los restantes miembros del jurado –Carmen Gallego, Daniela Alvarado, Mane Cisneros y Francisco García-. El fallo no se hará público hasta el día 25, en el acto de entrega de premios.

Al finalizar cada documental, el público votaba la película vista. De la urna en la que depositaban las papeletas saldrá el Premio Espiello Boltaña, dotado con 500 euros y trofeo. Este lunes, a las 22 horas se pasará “Es mejor saltar”, de Gina Angelone, Mouna Stewart y Patrick Alexander Stewart (Estados Unidos) y estreno en Aragón.

Más de 2.000 personas han participado en todos los actos del primer fin de semana de Espiello, unos resultados espectaculares de afluencia de público desde el pasado viernes y hasta esta tarde.

Por otra parte, ya se ha inaugurado la exposición “Refotografiando el Sobrarbe”, una muestra creada en el Taller de Retografía organizado por el Servicio de Cultura de la Comarca de Sobrarbe e impartido por Arantxa Blasco y Eva G. Vargas en noviembre de 2014.

“Refotografiando el Sobrarbe” ha sido una experiencia compartida que ha permitido conocer el trabajo de otros fotógrafos, rebuscar en álbumes personales o captar nuevas instantáneas. “Hemos intentado estado justo ahí, donde hace unos años estuvieron nuestros antepasados. Hemos intentado revivir ese momento de seleccionar un encuadre, buscar una luz, tomar una posición, elegir una distancia y, finalmente, disparar”, comentan desde la organización. Este trabajo ha significado “un momento de enlazar miradas, de ser testigos de la transformación de lugares y habitantes de Sobrarbe, pero, sobre todo, fue un momento de encuentro, de intercambio y de creación”.