El Centenario de Ordesa y Monte Perdido ha rendido homenaje a los pastores y ganaderos que trabajan en el interior del Parque Nacional. El acto ha coincidido con la tradicional entrada de los ganados al puerto de Cuello Arenas, en el término municipal de Fanlo, este viernes.

Esta tradición centenaria se celebra como una fiesta en estas localidades del Pirineo, cuyos vecinos se suman a recibir a los rebaños que suben al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, a más de 1.900 metros, donde los ganados permanecerán hasta mediados de octubre.

El Departamento de Desarrollo Rural y Sostenibilidad del Gobierno de Aragón, la Diputación de Huesca y los Ayuntamientos de Fanlo y Fiscal han organizado el acto, cuya actividad central es la suelta y conteo del ganado en Cuello Arenas.

Después le ha seguido una comida popular y, finalmente, el homenaje a las más de 60 familias de pastores y ganaderos del Parque Nacional. A estas familias han recibido un obsequio con motivo de la conmemoración del Centenario del Parque Nacional, un zurrón con el logo bordado de “Ganaderos del Centenario”, que quiere reconocer su labor en la conservación de los ecosistemas de montaña.

El consejero Joaquín Olona, ha dicho que “la ganadería extensiva constituye un importante patrimonio cultural y de ella dependen los pastos y el estado de conservación de los ecosistemas de montaña”.

Esta costumbre de gran arraigo rural constituye un importante patrimonio etnográfico y cultural en la comarca, así como paisajístico y natural, por lo que esta actividad aporta para la conservación de los pastos. La ganadería extensiva y la trashumancia que se practica en el Alto Aragón, con inviernos en la tierra baja y veranos en los puertos, ha sido durante siglos muestra de una intensa relación entre el hombre, el ganado, el territorio y el medio ambiente. En Aragón existen 4.000 explotaciones de ovino con 1,6 millones de cabezas de ganado y 900 explotaciones de vacas nodrizas con 54.000 animales.

El consejero Olona ha contado que ha firmado hoy la orden de las bases reguladoras para próximamente sacar las subvenciones por valor de medio millón de euros, destinadas a compensar a los ganaderos por el riesgo que supone la presencia del lobo y el oso en Aragón, a través de esta orden se establecen las bases reguladoras para la concesión, en régimen de mínimos, de subvenciones para la adaptación de la ganadería extensiva a los retos ambientales y a los desafíos socioterritoriales.
Joaquín Olona.

La principal diferencia con las ayudas a los ataques de oso que se venían aplicando es que no se limitará a pagar por los animales muertos, sino que la Administración asume el riesgo que para los ganaderos supone la presencia del lobo y el oso, estableciendo una prima por número de cabezas de ganado en la explotación de hasta 4 euros. Si bien, se mantiene la compensación de daños por oso que se aplica a través de la Orden de 2003.

Horacio Palacio, alcalde de Fanlo habla sobre ello.

Fotos: SobrarbeDigital

La prima por explotación se aplicará en función del número de cabezas, con un límite máximo subvencionable de 2000 cabezas de más de un año de vida, por explotación, y un límite mínimo de 100 cabezas, computado el cálculo según el censo ganadero de la explotación en el REGA a 1 de enero del año sobre el que se realiza la convocatoria.

Para las explotaciones ganaderas que hayan sufrido ataques de lobo en los últimos doce meses precedentes al de la fecha de publicación de cada Orden de convocatoria la prima será de hasta 4 €/cabeza, siendo de hasta 2 €/cabeza para el resto de las explotaciones objeto de subvención.