ExpoFeria de Sobrarbe 2018. Foto. SobrarbeDigital

Tras más de tres décadas y sin perder su origen ganadero, la Expoferia de Sobrarbe abre sus puertas como el mejor escaparate del esfuerzo que está haciendo la economía tradicional de los pueblos de montaña para generar economías complementarias, adentrándose en la transformación de sus productos y reinventándose para sobrevivir.

Con estos mimbres ha inaugurado esta edición el presidente de la Diputación Provincial de Huesca (DPH), Miguel Gracia, para quien refleja “la diversificación económica que ha sido capaz de alcanzar el medio rural y de todo lo que se está haciendo en Sobrarbe”.

Heredada de la época medieval por el Ayuntamiento de Aínsa-Sobrarbe y un grupo de emprendedores, cada año ve incrementada la presencia de ganaderos y productores locales. Para mantener el territorio “con gente que lo mantenga y lo cuide”, Miguel Gracia considera preciso “que existan bonificaciones en cuestiones como la cotización a la seguridad social agraria”.
Miguel Gracia, presidente de la DPH.

En una concurrida inauguración han estado junto a Miguel Gracia, el alcalde de Aínsa-Sobrarbe, Enrique Pueyo, el presidente de la Comarca, Enrique Campo, los directores generales de Alimentación y Ordenación del Territorio, Enrique Novales y Joaquín Palacín, así como los alcaldes de Saint Lary-Soulan y Arreau, y una larga lista de representantes de localidades vecinas y del comité ferial donde se integran numerosos colectivos de la zona encabezados por el director del certamen, José Antonio Murillo.

En esta jornada inaugural los jóvenes han tenido por primera vez un papel principal y han construido a base de enormes letras el nombre del certamen que desde hoy y hasta el domingo dará la bienvenida a quienes se acerquen hasta el Castillo de Aínsa y a los más de 9.000 metros cuadrados de exposición. Bajo la coordinación del servicio de juventud de la Comarca de Sobrarbe este mismo grupo de estudiantes ha presentado hoy un trabajo audiovisual en el que han narran las sensaciones que les evoca el sentimiento de pertenencia a este entorno rural con un título desde el que invitan a reflexionar: Nuestro país, ¿perdido?.

ExpoFeria de Sobrarbe 2018. Foto. SobrarbeDigital

En este sentido se ha expresado el alcalde de Aínsa, Enrique Pueyo, para dar a conocer el dato de crecimiento del municipio “con un 4% más que hace un año” hasta llegar a las 2.220 habitantes, como ha destacado, “invirtiendo la pirámide demográfica que se rejuvenece”. Ha dicho que se siguen buscando opciones creando iniciativas o buscando otros nichos de mercado “y la feria es un lugar de encuentro de los emprendedores, de los nuevos productos y asociaciones”
Enrique Pueyo, alcalde de Aínsa.

Este año se ha presentado la Asociación Porc-Libre, que agrupa a una treintena de ganaderos de porcino libres de todo el Pirineo y que ha dado lugar a un debate sobre este sector en las jornadas ganaderas que también acoge el programa incluso en los días previos, donde también se habla de los planes de gestión de la red en relación a la ganadería extensiva, un proyecto de Picos Europa entre ganaderos y una cadena alimentaria para la venta de lechazos o el de una asociación francesa que va a explicar este sábado los sistemas de gestión con perros de vigilancia para incorporar mastines en los rebaños con 300 ya en el vecino Pirineo francés.

Hasta el domingo, la Expoferia de Sobrarbe ofrece un programa que va desde las razas de la ganadería pirenaica, a expositores vinculados a la producción agroalimentaria, la artesanía, el turismo o la automoción, además de talleres de ocio y actividades muy ligadas a la conservación del entorno natural.

Para el alcalde de Aínsa-Sobrarbe, Enrique Pueyo, es una muestra de todo lo que se está haciendo en el municipio y en toda la comarca “de la apuesta por los productos autóctonos partiendo del sector primario”. Pueyo habla de “año de récord” en cuanto a expositores con 132, “cada año aumentamos el número y ya nos es imposible de cubrir la demanda”.

En su 33 edición se sigue viendo la recuperación de las razas autóctonas de ganado, de bovino y de vacuno. Los ganaderos han traído sus mejores ejemplares de vacas, ovejas, burros, gallinas o cerdos como el conocido latón de La Fueva. Este viernes el presidente de la DPH ha querido hablar de “la ganadería extensiva en el territorio como elemento de sostenibilidad ambiental”, en referencia a la limpieza de montes o la reducción de la carga combustible para evitar incendios.

Toma protagonismo la huerta de Sobrarbe y los productores agroalimentarios de cercanía, donde un recorrido por el recinto ferial permite ver cómo han recuperado semillas y productos autóctonos como son la manzana de montaña, la patata de Las Bellostas o las judías de Buerba, otros transformados entre los que está el paté en Espierba, la mermelada de Aguilar o Bielsa o la carne del valle de Chistau. Detrás de ellos están asociaciones y el programa Sobrarbe Emprende bajo el paraguas del Geoparque de Sobrarbe. Los expositores son principalmente de la provincia y de otros puntos de Aragón y de provincias vecinas como Lérida, Gerona o Navarra, aunque también hay de Málaga, Canarias y del sur de Francia.

José Antonio Murillo, director del certamen.

Por primera vez también se reconocerá el trabajo de los profesionales del sector, para ello surge el Premio a la Biodiversidad Agrícola y Ganadero con la mirada puesta en las buenas prácticas y que ya se sabe que va a recaer en un joven ganadero. El nombre se dará a conocer en la tradicional comida subasta del domingo que este año tendrá como ingrediente principal el masito ecológico de Montearagón, que se asará entero a la vista del público y luego se subastará.

ExpoFeria de Sobrarbe 2018. Foto: SobrarbeDigital

Las familias y los más pequeños también tienen su hueco con juegos tradicionales, y talleres de mariposas y de anillamiento de aves para que los más pequeños puedan observarlas e identificarlas integrados en el programa Biodiver que, al igual que la Feria, cuenta con el soporte económico de la Diputación Provincial de Huesca.

Foto: DPH. Pablo Otín