Foto: SobrarbeDigital.

Este año la Ferieta de Aínsa “ha salvado los muebles”, ha dicho literalmente el director de la feria, José Antonio Murillo. De los 130 comerciantes inscritos han fallado bastantes, entre ellos, los franceses debido a que el Túnel de Bielsa-Aragnouet ha permanecido cerrado ante el riesgo de aludes, así como los problemas ocasionados por un desprendimiento de piedras en la carretera A-2609 entre Salinas y Plan, único acceso al valle de Chistau, que ha dejado inconunicados varias horas a los vecinos de esta zona del Sobrarbe.

En esta edición, la climatología ha sido determinante ya que el domingo ha amanecido con una lluvia persistente pero poco a poco se ha ido arreglando la jornada hasta que ha aparecido el sol, aunque después se ha sumado del viento. En un principio las ventas han ido razonablemente bien, a pesar de no haber podido contar con los clientes franceses. Se estima que unas 6.000 personas han pasado por la feria.

Conversamos con José Antonio Murillo.