El candidato del PSOE al Senado en Boltaña. Foto: SobrarbeDigital.

Gonzalo Palacín Guarné, candidato del PSOE al Senado por el Alto Aragón, nos ha hecho llegar el siguiente artículo:

La hora de Sobrarbe.

Faltan pocos días para el 28 de abril, una fecha clave para el futuro del Alto Aragón. Este domingo debemos decidir si queremos seguir avanzando en derechos y libertades, ser un país moderno y consolidar nuestro estado de bienestar o bien retrocedemos mirando al pasado con nostalgia.

En estos diez meses de gobierno socialista, mucho se ha trabajado para recuperar derechos perdidos en los siete años anteriores. La subida del salario mínimo, la recuperación de las cotizaciones de cuidadoras de dependientes, la subida de las pensiones o unos presupuestos generales son la mejor carta de presentación del PSOE ante las elecciones del próximo domingo. Y aunque éstas sean medidas generales, también han tenido y tendrán un impacto importante en el Sobrarbe.

Pero hoy querría centrarme en las cuestiones relacionadas con esta comarca que se han tratado en Madrid, y es que se ha hablado y mucho del Sobrarbe estos últimos años en el Congreso y el Senado. Han sido numerosas las iniciativas debatidas y con las que queda patente el compromiso por parte de la mayoría de grupos políticos con el desarrollo de esta comarca.

Y aquí es de justicia indicar que la mayoría de los debates sobre estas cuestiones han sido propuestos y liderados por el Partido Socialista. Porque los representantes socialistas en Madrid conocemos el territorio y porque trabajamos de forma coordinada con todos nuestros alcaldes y concejales.

Muchos han sido las proposiciones no de ley, mociones, preguntas o enmiendas que han tenido y tendrán que ver con el Sobrarbe. En muchas ocasiones únicamente se trata de acuerdos políticos pero sin duda estos acuerdos deberán materializarse en un futuro. Y para el Partido Socialista ese futuro se traducirá en compromisos en el horizonte de la próxima legislatura.

Una reivindicación histórica sobre la que mucho se ha debatido y sobre la que ya hay un consenso mayoritario, aquí y en Madrid, deberá resolverse en los próximos meses. Me refiero a cómo los ingresos generados por las centrales hidroeléctricas instaladas en el Pirineo deberán repercutir en el territorio. Y aquí debemos tener en cuenta los recursos generados para la Administración, el pago de la energía reservada o del IAE, que tendrán que contribuir al desarrollo de las zonas donde se ubican estas centrales.

En materia de infraestructuras el compromiso del PSOE está en licitar las obras del tramo de la N-260 Balupor–Fiscal una vez concluidos los trámites ambientales y administrativos, que el anterior gobierno del Partido Popular olvidó en un cajón.

El turismo rural y activo ha sido reconocido como una vía principal de desarrollo por la Comisionada para el Reto Demográfico, cosa que aquí en el Sobrarbe se sabía y se llevaba años explorando. Pero sí que es importante esta consideración porque el turismo rural contará con mayor promoción y recursos para su consolidación.

Y no debemos olvidarnos de la ganadería que durante tantos años fue el único recurso con el que contaban los habitantes de la montaña. Tras las elecciones europeas del 26 de mayo seguirá negociándose el nuevo marco de la Política Agraria Comunitaria para los próximos años.

Se debe reconocer y primar el trabajo que realizan los ganaderos extensivos en la PAC, donde la figura de agricultor genuino o profesional tiene que ser clave. Además, deberemos tener en cuenta y saber defender las características propias de los pastos leñosos para que los animales sigan pastando donde lo han hecho toda la vida y las administraciones así lo reconozcan. En materia de gestión forestal, la inoperancia de las administraciones ha hecho que gran parte de nuestros bosques estén descuidados, acumulen mucha materia (combustible) y vayan ganando terreno cada año.

Y es que, lo que debería ser un recurso para los habitantes del Sobrarbe se está convirtiendo en un problema. Para poder solucionarlo facilitar la gestión forestal proactiva, homogénea en todo el territorio y donde la legislación favorezca la conservación pero también la rentabilidad económica y social de nuestros bosques.

Todas estas son cuestiones sobre las que he podido debatir en primera persona en las dos últimas legislaturas y sobre las que se ha conseguido un consenso mayoritario. Ahora toca traducir estas propuestas en medidas y legislación que tengan en cuenta las necesidades y la realidad del territorio. Y para poder lograrlo la mejor opción es que el Partido Socialista obtenga una mayoría amplia en las elecciones generales del 28 de abril.

El Sobrarbe es la comarca más despoblada del Alto Aragón pero a mi juicio cuenta con el mayor número de recursos que deben ser potenciados y aprovechados. Si lo sabemos hacer los próximos años serán sin duda los del Sobrarbe.