Las romerías, ritos y tradiciones en torno a Santa Orosia en el Alto Aragón han comenzado una nueva andadura con la reciente declaración de Bien de Interés Cultural Inmaterial.

En Yebra de Basa cientos de romeros has ascendido con la cabeza de la santa por la senda que llega hasta uno de los lugares sacralizados más evocadores del Pirineo, el santuario que lleva su nombre. A los pies del monte Oturia se representa el dance típico con el ancestral salterio y se ha terminado con una pastorada recitada.

Allí se dan cita las cruces, romeros y banderas de los pueblos de la zona y los danzantes y en este año tan especial la Vicepresidenta de la Diputación, Elisa Sancho, ha querido acompañar a los romeros, entre los que se encontraba el alcalde de Yebra, José Lafragüeta, la presidenta de la comarca del Alto Gállego, Lourdes Arruebo, o la consejera del Gobierno de Aragón, María Victoria Broto, además de otros diputados provinciales y alcaldes de pueblos vecinos. Más de 1.500 personas se calcula que se han reunido en una de las peregrinaciones más destacadas del Pirineo altoaragonés.

Así la ha definido Elisa Sancho quien ha hablado del papel de la tradiciones para “conservar nuestra identidad y nuestra historia, lo que ha quedado reconocido con esta declaración”, pero también como una forma de arraigar a la población, de que sean una excusa para el encuentro y también nos ayudan a entender mejor el lugar donde vivimos”.

También ha puesto el énfasis en la gran participación que une a personas de muchas poblaciones, porque no solo han llegado vecinos y descendientes de Yebra, también de zonas próximas como Sobrepuerto, la Guarguera, de Biescas, Jacetania, Galliguera, Fiscal, incluso de Somontano o Monegros. A ellos se han sumado en esta ocasión una delegación de Farasdués, localidad de las Cinco Villas, y de la localidad italiana de Pralungo, que comparten la devoción por esta santa.

Junto a esta tradición, la otra gran celebración tiene lugar en Jaca en el día central de sus fiestas patronales y cuando se realiza gran procesión. La leyenda atribuye a un pastor llamado Guillén el hallazgo de las reliquias y las repartió entre Yebra de Basa, donde quedó su cabeza, y Jaca, llegó el cuerpo.

Hoy los romeros contaban que Orosia era una princesa de Bohemia que venía a Aragón para casarse con un príncipe Fortún Garcés. Su comitiva, a pesar de buscar en su viaje refugio en los Pirineos, fue descubierta por tropas islámicas. Su ámbito de influencia también la vinculan a catástrofes naturales como sequías, plagas y pestes, además de la liberación de los demonios y malos espíritus, tampoco faltan los milagros atribuidos a la santa.

Fotos: DPH

Para los que la han hecho a pie la romería ha partido pasadas las siete y media de la mañana de la iglesia parroquial de Yebra de Basa y durante el camino que sigue el barranco del río ha llamado especialmente la atención este año la belleza del paisaje, además del numeroso e importante patrimonio religioso por el que cada 25 de junio se pasa: desde la ermita del Augusto y la de las Escoroniellas, y una tercera ermita que lleva por nombre las Arrodillas para llegar a las de San Cornello y de la Cueva, situadas junto a la cascada del Chorro.

Pasadas dos nuevas ermitas, la de San Blas y poco después, la de Santa Bárbara se llega ya al monte Oturia. Para que el camino pueda recorrerse por los cientos de romeros y la santa llevada en la urna, días antes los integrantes de la Asociación O´Zoque, el Ayuntamiento de Yebra de Basa y las brigadas de la Comarca lo han hecho más accesible.