Teresa Lapuente. Foto: SobrarbeDigital.

Teresa Lapuente de UGT, y presidenta del Comité de Huesca, no entiende como a pesar de la petición de numerosos ayuntamientos y comarcas en todo Aragón, aún no se han movilizado los medios materiales y humanos de los que dispone el Operativo de Incendios y los Espacios Naturales Protegidos (ENP).

Recuerda también que desde los trabajadores de SARGA y todos los sindicatos que los representan, se ha pedido la movilización de estos medios. Así lo explica en una nota de prensa.

Desde UGT señalan que en SARGA se llevan días dando órdenes, cuadrantes y material para movilizar unos medios que luego se desmovilizan, lo que está aumentando el caos y la indignación. No se sabe si la movilización se está parando por orden del Gobierno de Aragón o por orden del CECOP, órgano al mando del despliegue de medios, pero de cualquier forma es una irresponsabilidad mayúscula que está teniendo serias consecuencias para la población rural.

En estos momentos ayuntamientos y comarcas tienen a todo el personal ayudando en unas labores logísticas o de higiene, para la cual Operativo y ENP cuentan con más medios (autobombas, mochilas de extinción, equipos de protección, vehículos,…). Un personal de ayuntamientos y comarcas que debería de estar realizando otras funciones también indispensables.

Esto está creando problemas que cada vez serán más graves, ya que ciertas funciones podrían ser asumidas por el Operativo y los ENP liberando al personal de estos ayuntamientos para que pudiesen hacer otras labores que en estos momentos también son cruciales para la población; como asesorar a familias sobre las ayudas a las que tienen derecho y acompañar sugestión, asesorar a quienes se han quedado sin trabajo, mediar y orientar sobre los pagos del alquiler cuando las familias no lo puedan asumir.

Uno de los problemas más graves a día de hoy es la desconexión entre las medidas socioeconómicas que se están adoptando y la capacidad de hacer que lleguen a las personas. Este despropósito hará que de aquí a poco veamos un número importante de familias desamparadas, en cuarentena y sin ningún tipo de recurso en las zonas rurales.

Se recuerda además, que estos medios están repartidos a lo largo y ancho del territorio aragonés, con lo que no sólo el coste del despliegue sería bajo, sino que además se evitarían los temidos desplazamientos al vivir el personal de SARGA en los mismos pueblos en los que desempeñarían sus trabajos. Sería por tanto eficaz, por el material con el que cuentan, menos costoso, y más seguro si cabe, al evitar en las poblaciones un potencial contagio del exterior.

Tampoco se entiende como no se intenta protocolizar la situación y las medidas lo antes posible, ya que se sabe que va a ser necesario extender en el tiempo los protocolos de precaución y detección, continuando con las desinfecciones a la vez que se cuida especialmente a la población más sensible.

Esto, hace necesario que se sigan movilizando todos los recursos posibles, no sólo para posibilitar que se retome la actividad productiva cuanto antes, sino también para retomarla con la suficiente seguridad; teniendo en cuenta que otra parada por una nueva cuarentena, aumentaría en gran medida el problema económico al que ya a día de hoy tiene que enfrentarse el tejido productivo aragonés.

La realidad es que gran parte de las zonas rurales con menos recursos se han tenido que arreglar como buenamente han podido desde el principio de esta crisis, y los medios que está demandando siguen sin llegar.

La sensación que se tiene desde los representantes de UGT es que existe una inercia por la cual siempre se deja a los mismos para el final. Y por desgracia, con esta crisis, parece que los de siempre, la población de las zonas rurales, quedará más atrás que nunca como preocupación.