Foto: río Barrosa, este mes de junio. Sobrarbe Digital.
Por Juan Diego Tamayo, párroco de Boltaña.
XIII Domingo del Tiempo Ordinario
Solemnidad de San Pedro y San Pablo
29 de junio de 2014
EVANGELIO
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO 16,13-19
En aquel tiempo, llegó Jesús a la región de Cesárea de Felipe y preguntaba a sus discípulos:
–¿Quién dice la gente que es el Hijo del Hombre?
Ellos contestaron:
–Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas. El les preguntó:
–Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?”
Simón Pedro tomó la palabra y dijo:
–Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.
Jesús le respondió:
–¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo.
Ahora te digo yo:
–Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del Reino de los Cielos: lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo.
Palabra del Señor
“Un viaje con poco dinero”
A la hora de hacer lo que más nos gusta, podemos tomar varias decisiones y con ello encontrar distintos resultados
Tomamos el ejemplo de un viaje que nos gustaría realizar y para ello nos acercamos a lo que podemos hacer para lograrlo y algún quehacer y pensar al respecto.
Podemos desde un tiempo anterior programar la acción buscando que nos salga muy bien, también podemos improvisar y realizar el suceso como mejor nos salga pero sin muchas complicaciones.
Podemos pensar si lo hacemos solos, con algunos miembros de nuestra familia, con toda ella o más bien con algunos amigos, la decisión se puede pensar o simplemente se sortea o se hace como se de mejor.
El hecho, es que vamos a hacer lo que más nos gusta y tenemos que pensar si en el momento de realizarlo llevamos comida, vestido o dinero, si lo realizamos sin ninguno de estos tres “Artículos básicos” y dejamos que en el camino esto aparezca según la capacidad que tengamos para vivir la experiencia.
La experiencia se puede realizar físicamente o simplemente se puede dar como un sueño y hasta como una pesadilla en el caso de que al elaborarla física o oniricamente desde los obstáculos que se vivan y las limitaciones para realizarla se vean trágicos.
Lo importante es que vamos a realizar lo que más nos gusta y para espantar un poco la crisis de nuestras mentes y de las mentes que todo lo sufren vamos a concluir que será “un viaje con poco dinero” otros puede concluir otra cosa…
Luego del viaje y de las distintas experiencias nos encontramos en el mismo lugar donde comenzó la aventura. Ésta ya realizada con el desplazamiento normal de nuestro cuerpo o solo de nuestra mente, nos lleva a mirarnos al espejo y pensamos ¿realmente le añadimos algo más a nuestra vida con este viaje? ¿que cambió luego de está experiencia? Y las respuestas se darán o no, no sabemos si las preguntas se darán o no… el caso es que nos encontramos ante el espejo mirándonos y vemos algunas arrugas, canas, sonrisas, tamaños, y demás… lo cierto es que ese viaje a terminado.
Nuestra vida es un sueño con desplazamientos físicos o no, con la implicación de muchos y muchos componentes que se extienden, si así lo queremos, por toda la creación, por todo el universo y que se pueden encontrar con las bondades de otras vidas y, si realmente lo creemos, con la misma Divinidad… y luego de terminado el viaje nos encontraremos en el mismo lugar de donde partimos; La Vida.
Luego del viaje podremos concluir si fue “un viaje con poco dinero” o no. pero – repito – ante el espejo solo estará nuestro cuerpo, nuestro ser y todo el amor que contengamos elaborado por la experiencia de vivir, y todo él; con una disposición especial: la de continuar el viaje o no, la eternidad – si lo quieres creer – o la muerte, nuestro espejo superior, ese del que somos su reflejo y nos hizo a su imagen y semejanza nos habrá dado la elección de saber responder a ¿Quien soy yo? o no Y todas las preguntas que esto sugiere.
Ante la realidad de todo esto que nos compone y nada de lo que pasó en el viaje: solo ante nosotros mismos, con muchos o pocos interrogantes; solo para darnos cuenta de que lo que está como realidad es lo que el espejo quiere reflejar… algunas preguntas nuevamente serán ¿Quien soy yo? ¿para que estoy aquí? ¿que hice para estar como estoy? ¿quien es la Divinidad para mi?… nos las formularemos o no y levantaremos los ojos con timidez o desvergonzadamente para ver en nuestro reflejo el amor y la paz conque vivimos la experiencia del “viaje con poco dinero”, la experiencia de vivir dotados de dones y carismas, sostenidos por el Amor y la Paz de quien siempre ha vivido esa experiencia y toda pregunta será reemplazada por la visión que tendremos en ese momento para ver que podemos acceder o no, a continuar viviendo la experiencia de “un viaje con poco dinero”: La Eternidad.
Una feliz semana para todos, gracias a Sobrarbe Digital por esta nueva oportunidad de acercarnos al mensaje de nuestro espejo superior, ese que nos da la imagen que tenemos y un día su semejanza.
AUDIO: Juan Diego Tamayo, sacerdote de la iglesia de Boltaña.



