Cada día, de lunes a viernes, un camión de una empresa de cátering de la ciudad de Huesca recorre los 88 kilómetros que separan la capital altoaragonesa de la localidad de Broto para llevar la comida a los más de 60 alumnos de las aulas del CRA Alto Ara en Broto y Torla que hacen uso del comedor escolar. Una situación que, denuncia la Amypa, “se repite desde hace más de un mes. Los niños no comen mal, pero es algo insostenible”, según explican desde la Amypa.
Lucía Oliván, presidenta de la asociación de madres y padres, explica que de momento, el colegio está asumiendo el coste, “que no es sólo la comida, también el desplazamiento de ida y vuelta que hace el vehículo para garantizar el servicio de comedor escolar. Pero los recursos son limitados, no sabemos cuánto tiempo más van a poder sostener esta situación”. Y muestra su preocupación porque “el objetivo sea cerrar el comedor o privatizar el servicio”.
La cocinera del centro “tuvo que coger la baja médica a mediados de octubre. Las primeras semanas cubrimos como pudimos este servicio entre los padres y los restaurantes del pueblo. Desde hace poco más de un mes, se encarga una empresa de cáterin. El Gobierno de Aragón ya nos ha dicho que en lo que queda de mes no cubrirán la plaza, y veremos qué ocurre en enero”.
El coste “se ha duplicado para el colegio”, señala Lucía Oliván, “han pasado de pagar 3.000 euros al mes a, solo en noviembre, superar los 6.000 euros. Al final, el centro se quedará sin recursos, y seremos los padres lo que tendremos que pagar por la falta de previsión del Gobierno de Aragón, que no tiene personal en la bolsa de cocinera y no abre un proceso ni para cubrir la baja ni para generar una nueva bolsa”.
Lo que pedimos es “que el comedor siga funcionando como hasta ahora. Tener cocina propia en el centro implica generar empleo en nuestra zona, consumir alimentos de producidos en la zona y con ellos generar economía en nuestro territorio, y generar unos hábitos alimenticios saludables entre nuestros hijos e hijas”.



