Imagen de este viernes. Foto: SobrarbeDigital.

La carretera N-260 ha sido reabierta al tráfico en su totalidad a la altura del kilómetro 437, cerca de Aínsa, después del gran desprendimiento de rocas y tierra registrado el pasado lunes en torno a las 12:00 horas.

La Unidad de Carreteras del Estado en Huesca se desplazó maquinaria para despejar el vial afectado. La circulación se ha restablecido en ambos carriles quedando la vía completamente limpia.

Imagen de este viernes. Foto: SobrarbeDigital.

El derrumbe pudo atribuirse a las intensas lluvias de las últimas semanas.