Manifiesto del Ayuntamiento de Aínsa con motivo del 8M.
Día Internacional de la Mujer 2026.
Desde el Ayuntamiento de Aínsa-Sobrarbe, un 8 de marzo más, queremos renovar nuestro compromiso de promover y defender los derechos de las mujeres y las niñas, y de trabajar por construir una sociedad igualitaria en la que tengamos los mismos derechos y oportunidades. Persisten desafíos y desigualdades estructurales en el ámbito laboral, económico, social y familiar, así como brechas que afectan especialmente a las mujeres en entornos rurales, cuyo papel debe ser expresamente reconocido como motor económico, sostén de la vida familiar y comunitaria, dinamizadoras sociales y garantes de la cohesión territorial.
A pesar de su contribución indispensable, ellas continúan enfrentándose a mayores dificultades en el acceso al empleo estable y de calidad, a los servicios públicos, a la conciliación y a los espacios de decisión. Visibilizar su aportación y garantizar la igualdad efectiva de oportunidades no es solo una cuestión de justicia social, sino una condición indispensable para afrontar el reto demográfico y asegurar el futuro de nuestros municipios.
Queda mucho por hacer en la distribución del tiempo (corresponsabilidad en tareas domésticas y cuidados) y en el mercado laboral, donde las mujeres siguen ocupando más empleos infravalorados o a tiempo parcial. Por todo ello, no debemos olvidar que la igualdad plena no puede construirse sin la implicación activa de los hombres. No se trata de una pérdida de derechos ni de privilegios individuales, sino de un avance colectivo que mejora la convivencia, que fortalece nuestras comunidades y amplía las oportunidades para todas las personas. La implicación masculina es clave: en la corresponsabilidad y el reparto equilibrado de los cuidados, en la erradicación de las violencias machistas, en la promoción de entornos laborales justos y en la construcción de referentes igualitarios para las nuevas generaciones.
Este 8 de marzo queremos poner el foco en algo que se han convertido en el principal espacio donde se alojan los referentes, donde se cimentan los sueños de futuro y las relaciones de niñas, niños y adolescentes, las redes sociales. Si el lugar donde se construyen las conciencias ha cambiado, la educación debe cambiar también. Urge una coeducación que llegue a la esfera digital, que forme en pensamiento crítico frente a los discursos machistas y enseñe a mirar con ojos feministas los cuerpos (para que no desafíen la anatomía y desborden la salud mental de las adolescentes), los algoritmos y los mensajes que circulan por la red. Las niñas deben crecer libres de estereotipos, sin verse reducidas a su imagen ni convertidas en mercancías para plataformas que se lucran con su exposición.
Rechazamos frontalmente espacios como OnlyFans, que blanquean el negocio del sexo y normalizan la explotación sexual o presentan la cosificación del cuerpo femenino como un acto de libertad. Asimismo, son entornos perversos para los niños que absorben la misoginia a través de los contenidos. Por ello, se hace imprescindible enseñar a los niños nuevas formas de ser hombres, masculinidades que no reproduzcan el control, la dominación ni la violencia. Porque para que las mujeres continúen avanzando, los hombres han de caminar con todo su compromiso también hacia la igualdad, hacia el feminismo.
Esta nueva versión del patriarcado, disfrazada de modernidad, muestra la dependencia económica y emocional como elección libre y feliz. No se trata de juzgar las opciones personales, sino de denunciar el peligro político de glorificar modelos de desigualdad como si fueran progreso. Lo que se normaliza en las redes se multiplica, y cuando los algoritmos premian el servilismo y castigan el pensamiento crítico, la sociedad entera retrocede.
El feminismo ha hecho posible que las niñas sueñen con ser científicas, ingenieras o líderes. No podemos permitir que esos sueños sean borrados del futuro.
Queremos una sociedad donde la tecnología sirva a la igualdad y no a la dominación, donde el progreso se mida por la libertad de las mujeres y no por el beneficio de unos pocos.
Este 8 de marzo, hacemos un llamamiento a la acción, a no bajar la guardia, ante el negacionismo machista, estamos viendo el peligroso avance de fuerzas de ultraderecha que difunden el mensaje de que la igualdad es un privilegio y no un derecho, banalizando la violencia machista. Debemos ser conscientes de que cada paso atrás en los derechos de las mujeres es un golpe contra la democracia misma. El feminismo nació para conquistar el espacio público, y hoy debe reivindicar la conquista del espacio virtual. Porque sin igualdad en la red no habrá igualdad en la vida.
Desde el Ayuntamiento de Aínsa-Sobrarbe reiteramos nuestro compromiso de trabajar desde el municipalismo contra el negacionismo machista, trabajar en la educación en igualdad de niñas y niños, la coeducación es la clave para el futuro de nuestra sociedad, y que la única estrategia que funciona es la que nos marca el feminismo.



