Foto: SobrarbeDigital.

El Festival Internacional de Documental Etnográfico de Sobrarbe, Espiello, inaugura este viernes 13 de marzo su XXIII edición reafirmando su vocación como espacio de encuentro para el cine documental comprometido con la diversidad cultural y la memoria de los pueblos.

Bajo el lema “Compromiso con los invisibles”, el certamen invita este año a reflexionar sobre la necesidad de tomar conciencia y actuar frente a las situaciones de desigualdad y desamparo que afectan a personas y comunidades que, en distintos momentos de su vida, quedan relegadas a la invisibilidad social.

Con este tema transversal, la organización del festival quiere recordar la importancia de no permanecer como meros espectadores ante estas realidades, sino de asumir un papel activo que contribuya a impulsar cambios sociales que permitan revertirlas.

La XXIII edición de Espiello vuelve a confirmar la dimensión internacional del certamen. En esta ocasión se han recibido 456 documentales, de los cuales 414 han sido admitidos a concurso, unas cifras que mantienen el alto nivel de participación y consolidan al festival como un referente internacional del cine etnográfico, además de ser el primer certamen de España dedicado específicamente a este género.

Las obras presentadas proceden de medio centenar de países. Entre los 17 documentales seleccionados para competir en la sección oficial, que se proyectarán en el Palacio de Congresos de Boltaña entre el domingo 15 y el sábado 21, están representados quince países: España —con siete producciones—, India, Italia, México, Argentina, Palestina, Rumanía, Alemania, Estados Unidos, Bolivia, Dinamarca, Noruega, Finlandia, Suecia y Rusia. Cinco de estas obras son coproducciones internacionales, lo que refuerza el carácter global del festival.

Imagen del cartel anunciador.

Los documentales que optan a los premios de esta edición abordan algunas de las cuestiones centrales de la etnografía contemporánea, como el medio ambiente, el colonialismo, la defensa del territorio, la identidad cultural o la lucha por la supervivencia de los pueblos indígenas, siempre desde una perspectiva humana y comprometida.

Sinyal d’honor 2026 para Jordi Esteva
En el marco de la inauguración, Espiello hará entrega del Sinyal d’Honor 2026 al escritor, fotógrafo y cineasta documental Jordi Esteva, en reconocimiento a una trayectoria dedicada a la observación directa de comunidades y sistemas de creencias y al uso riguroso de la imagen y la narrativa documental como herramientas de registro cultural y memoria colectiva.

La Comisión Permanente de Espiello ha acordado concederle este galardón por su contribución decisiva a la preservación y transmisión de saberes culturales en riesgo de desaparición.A lo largo de varias décadas ha recorrido países como India, Sudán o Yemen, además de distintas regiones de África occidental y las costas del Índico, centrando su trabajo en comunidades poco representadas, prácticas rituales, sistemas de creencias y tradiciones orales. Su metodología se basa en la observación directa, la convivencia prolongada y el registro fotográfico y audiovisual.

El conjunto de su obra constituye hoy un valioso archivo de sociedades, rituales y territorios que, en muchos casos, se encuentran en riesgo de desaparición, y refleja una mirada respetuosa y sostenida en el tiempo, propia del trabajo etnográfico.

Sinyal Enta Debant 2026 para Irene Bailo
Licenciada en Comunicación Audiovisual por la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona y Máster en documental de creación por la Universidad de Poitiers. Directora de varios cortometrajes documentales. Debuta en Documenta Madrid y en el Festival Internacional de Cine de Huesca en 2008 con Entre actos, el retrato de Tere, una mujer pintoresca de Barcelona. En 2009 vuelve a la carga con El pájaro que trae la buena suerte, galardonado en el Festival Internacional de Cine El Ojo Cojo de Madrid. En 2012 participa en el proyecto colectivo 100jours con dos cortometrajes feministas. En 2013, correaliza su primer largometraje, Quien siembra vientos, que fue seleccionado en el LUPA, Muestra de cine documental de San Sebastián. En 2014 se muda a Toulouse a una casa okupa que será el centro de experimentaciones cinematográficas y germen de su primera coproducción internacional: Queer me.

En paralelo, ha trabajado como asistente de dirección en el cine Jean Marais de Aucamville y como programadora en el Festival Cinespaña de Toulouse y Festival Internacional de Cine de Huesca. Actualmente reside en Toulouse (Francia)