Llamas de fuego, imagen de archivo.

La asociación Turismo Verde Huesca ha celebrado, este lunes, una jornada formativa online dirigida a sus asociados con el objetivo de reforzar la prevención de incendios forestales desde el ámbito del turismo rural.

La sesión ha contado con la participación de Raúl Nasarre, responsable de Protección Civil de la Comarca de Sobrarbe, y del presidente de Turismo Verde Huesca, Paco Parra. El encuentro sirvió para compartir recomendaciones prácticas, resolver dudas planteadas por los propietarios de alojamientos y reflexionar sobre el papel que el turismo rural puede desempeñar en la prevención de incendios.

El encuentro ha puesto de manifiesto que, además de los incendios provocados por causas naturales o por accidentes derivados de la actividad agrícola, una parte importante de los mismos tiene su origen en negligencias. En este sentido, la asociación reivindica el papel de los alojamientos rurales como primer punto de información para muchas personas que visitan el territorio, convirtiéndolos en aliados estratégicos para divulgar buenas prácticas y fomentar un comportamiento responsable en el medio natural.

Uno de los temas fundamentales ha tenido que ver con la normativa vigente sobre el uso del fuego en Aragón, especialmente en lo referente a las barbacoas. Nasarre recordó que del 1 de abril al 15 de octubre el uso del fuego está sometido a una regulación específica destinada a minimizar el riesgo de incendios forestales, y que las infraestructuras han de estar adaptadas a la legislación.

Arrojar basuras a las cunetas o tirar cerrillas y colillas al monte han de evitarse, “y aunque todo esto parece de sentido común”, -decía Parra-, “aún debemos incidir en la alta peligrosidad de un gesto incívico de este tipo puede llegar a desencadenar”.

La jornada también señaló la necesidad de trabajar la prevención desde el ámbito local mediante actuaciones como la creación de anillos de seguridad en torno a los núcleos urbanos y las explotaciones agrícolas, así como el mantenimiento de las masas forestales para reducir la carga de combustible vegetal. Todos los participantes coincidieron en una idea que resumió el espíritu de la jornada: “cuesta mucho menos limpiar que apagar un incendio”, apelando a la planificación y la coordinación entre administraciones, servicios de emergencia, vecinos y sector turístico.

En caso de detectar un incendio, Raúl Nasarre explicó que “la prioridad es avisar inmediatamente al 112 y seguir las indicaciones de los servicios de emergencia”. Asimismo, expuso las principales pautas de autoprotección cuando un incendio amenaza una vivienda, como permanecer confinados cuando así lo indiquen los equipos de emergencia, cerrar puertas y ventanas, reunir a todas las personas en un mismo espacio, cortar los suministros de agua y electricidad y disponer de recipientes con agua y toallas húmedas para minimizar la entrada de humo. “En determinadas circunstancias”, -añadió-, “permanecer en el interior de la vivienda puede resultar más seguro que evacuar sin coordinación con los equipos de extinción”.

Por su parte el presidente de Turismo Verde Huesca, Paco Parra, destacó la importancia de este tipo de iniciativas para reforzar el compromiso del sector con el territorio. “Quienes trabajamos de cara al turista en Huesca y en Aragón en general, sabemos que nuestro principal atractivo es el paisaje. La prevención solo será realmente eficaz si todos ponemos la parte que nos corresponde. Los empresarios y propietarios de alojamientos turísticos podemos informar y sensibilizar, los vecinos cuidar el territorio, los servicios de emergencia coordinar la respuesta y las administraciones apostar decididamente por la prevención y el mantenimiento del monte durante todo el año.”.