Restaurado altar de San Victorián en la ermita del Pilar. Foto: Ramón Buetas.

Más de ciento veinte personas se dieron cita el domingo para ver el nuevo retablo restaurado de la ermita de la Virgen del Pilar, de Oncins, en la cercanía del Monasterio de San Victorián, del término municipal de El Pueyo de Araguás. El acto contó con la regencia del obispo Ángel Pérez.

El retablo está pendiente de inauguración por parte de las autoridades, pero ayer domingo el obispo de Barbastro-Monzón ofició una misa del Pilar para celebrar la obra llevada a cabo gracias a la coordinación de las administraciones.

Además del alcalde del Pueyo, Sergio Pueyo, acudió la mayor parte de la corporación y una nutrida representación de gentes de la comarca.

Los trabajos de rehabilitación de la ermita se remontan a hace treinta años. En el año 1992 el ayuntamiento, en colaboración con el INAEM y el experto en tejados de losa y natural de Los Molinos, José Pardina Vigo restauraron la cubierta del edificio, ya que presentaba estado de ruina afectando a las bóvedas y paredes del edificio. Posteriormente en el año 2009 Lourdes Castillon natural de Oncins y su marido, el técnico Manuel Padros redactaron el proyecto altruistamente para la rehabilitación y conservación total de todo el edificio.

El ayuntamiento se encargo de coordinar y financiar los trabajos consiguiendo fondos tambien del Gobierno de Aragón con el entonces presidente Marcelino Iglesias. El coste de la obra entonces ya se aproximó a los 60.000 euros.

Hay que tener en cuenta que la mayor parte de las rehabilitaciones más importantes de patrimonio del municipio siempre han sido llevadas a cabo por el Ayuntamiento de El Pueyo de Araguás, aunque algunos bienes son de propiedad d la Iglesia.

En este caso, se ha recuperado una parte del retablo mayor, que en su día pertenecía a San Victorián, al igual que otros que se repartieron por la comarca, -en Boltaña, Araguás, El Pueyo, Barbastro y otros- y se ha mejorado una de las capillas. La técnica Eva Cabrero, que ha participado en la restauración, explicó que se ha trabajado para eliminar las termitas durante dos años: “No se ve el daño de la termita, son como hormigas bajo tierra, huyen de la luz, crean huecos dentro de la columnas grande, además había otra degradación en la talla de San Victorián que no tenía peana”, ha señalado Eva Cabrero restauradora y experta en rehabilitación de esculturas y murales.

También ha indicado que detrás del retablo está en tonos negros, por lo que se deduce que podía haber un Cristo de los Milagros.

Durante la homilía celebrada por el obispo Ángel Pérez ha agradecido al ayuntamiento y a todos los que han participado “el buen trabajo realizado y el estado excepcional de recuperación del retablo que nos aproxima a la belleza“.

El obispo ha destacado la alegría que transmite haber hecho un trabajo completo que mejora el entorno, tal como reflejaba la presencia de gente de todos los pueblos de la comarca. De hecho, más de ciento veinte personas acudieron a la misa y posteriormente se repartió torta y chocolate.

La ermita se ubica cerca del Real Monasterio de San Victorián, cenobio que precisamente fue empezado a restaurar en el año 1997 gracias al impulso de Domingo Buesa, ex director de cultura recientemente fallecido y muy querido en la comarca por apoyar la rehabilitación de Muro de Roda y Olsón, y apoyado por Santiago Lanzuela.

Posteriormente, tras el inicio de las obras con Lanzuela, todos los presidentes han seguido las obras en el monasterio, -uno de los más importantes de Aragón y el más antiguo de España-Marcelino Iglesias con Mariví Broto que ejecutó su compra, Luisa Fernanda Rudi, Javier Lambán y ahora Jorge Azcón.

Precisamente ahora está pendiente de ejecutar una partida del Plan Pirineos de 250.000 euros que incluye un trayecto interpretado desde Oncins a san Victorián, la mejora de la canalización del agua, el parquin y la reforma de la entrada. En el proyecto se incluía el parquin de Oncins pero ya se ha ejecutado.