Aínsa ha abierto este domingo su tradicional ofrenda floral ante el monumento de la Carrasca y la Cruz en la plaza Mayor a los pueblos de Sobrarbe, eligiendo Boltaña como primera localidad invitada. La iniciativa, a la que acuden cada año cerca de una treintena de representantes de la esfera política, social, educativa y empresarial del entorno, buscaba este año estrechar vínculos entre los pueblos del territorio poniendo en valor la historia y los símbolos que comparten. A la llamada acudía, así, el alcalde José Mari Giménez, acompañado de los concejales Sonia Orús y Joaquín Solanilla.
En su discurso, Giménez ha agradecido especialmente que Boltaña haya sido el primer municipio elegido para sumarse a la ofrenda, destacando no solo la unión ancestral entre ambas localidades, sino también su propia conexión personal con Aínsa gracias a las amistades y al arraigo familiar. Posteriormente era el alcalde anfitrión, Enrique Pueyo, quien recogía el testigo recordando que además de compartir la carrasca y la cruz en el escudo, ambas localidades comparten la capitalidad comarcal, y ha reivindicado la cooperación entre municipios como garantía para el futuro del territorio.
“Desde Aínsa siempre estaremos muy contentos porque a nuestros pueblos más cercanos les vaya muy bien, tengan mejores servicios, más habitantes, éxitos o cualquier otra iniciativa que mejore la calidad de vida de sus habitantes”, ha afirmado Pueyo. “Todo lo bueno que ocurra en los pueblos vecinos será bueno para toda la comarca y para todos los pueblos de alrededor”.
La ofrenda ha contado asimismo con una amplia representación del tejido social de Aínsa y del conjunto de Sobrarbe, entre ellos el teniente de la Guardia Civil de Aínsa Aníbal Martínez, el CAS, el Club Deportivo Sobrarbe y el Club Deportivo Pirineo Aragonés, la Asociación Empresarial y Turística de Sobrarbe, representantes de los centros educativos ubicados en Aínsa, la comarca de Sobrarbe o la Residencia Comarcal La Solana.
Pueyo también ha recordado el significado histórico de la Cruz y la Carrasca como símbolos de Aínsa, Sobrarbe y Aragón, y ha hecho referencia a la Carta Puebla otorgada por Alfonso I el Batallador. Y es que el ayuntamiento comenzará, el próximo sábado 19 de septiembre en Calasanz, los prolegómenos de una programación que continuará durante 2027 con diferentes actividades en torno a este episodio de la historia de la Villa.


La programación finalizará este lunes con algunos de los actos más vinculados a la tradición y a la identidad local. Entre ellos se encuentran la misa en la Cruz Cubierta, la ronda a la antigua usanza, la corrida de la Cuchara y los bailes del Biello Sobrarbe, poniendo el acento en las costumbres transmitidas de generación en generación antes de despedir una multitudinaria edición de las fiestas de Aínsa.


