El Basket Sobrarbe en la pista del Black Lions.

Resultado final: Black Lions 91-81 Basket Sobrarbe. Fin a la racha ganadora como visitantes en la lucha por el tercer puesto.

Crónica del Basket Sobrarbe.

Visitábamos Zaragoza para enfrentarnos a Black Lions en un duelo clave por el tercer puesto. Por desgracia, sólo pudimos desplazarnos con cinco jugadores: Jorge Milla, Murillo, Íñigo, Javi Bergua e Ignacio Olivar. Era la primera vez que esto ocurría desde la formación del equipo, por lo que partíamos con la certeza de que el reto iba a ser extremadamente complicado.

Aun así, decidimos salir a darlo todo desde el primer minuto, sin dosificar esfuerzos, con el objetivo de intentar construir una ventaja que nos permitiera aguantar en la segunda mitad. El equipo respondió con carácter, concentración y acierto, y gracias al gran trabajo colectivo logramos llegar al descanso con una ventaja de cinco puntos.

Tras el paso por vestuarios, el conjunto local elevó su intensidad, aplicando una presión a toda la cancha y un ritmo físico muy exigente que les permitió recortar distancias. Pese al desgaste acumulado, supimos mantenernos en el partido gracias a nuestro acierto ofensivo y a no perder la calma en los momentos más complicados. A falta de cinco minutos para el final, seguíamos por delante con una ventaja de dos puntos.

En ese momento llegó una acción determinante: la quinta falta personal de Murillo, que nos obligaba a continuar el partido con sólo cuatro jugadores en pista. Lejos de rendirnos, reajustamos la defensa, cerramos el aro y tratamos de obligarles a lanzar desde posiciones exteriores. Ellos fallaron varios tiros y, pese al enorme esfuerzo físico, seguimos compitiendo cada balón. Incluso tuvimos en nuestras manos un lanzamiento sobre la bocina que pudo darnos la victoria. El marcador reflejaba un empate a 75 y el partido se marchaba a la prórroga.

En el tiempo extra, el equipo volvió a demostrar un compromiso y una entrega extraordinarios, logrando ponerse por delante en el marcador. Sin embargo, a falta de algo más de dos minutos, con 79-81 a nuestro favor, Jorge Milla cometió su quinta falta personal, lo que nos dejaba con tan sólo tres jugadores en pista.

A partir de ese momento, el cansancio y la inferioridad numérica hicieron imposible seguir compitiendo en igualdad de condiciones. Pese al esfuerzo titánico de los jugadores que permanecían en cancha, el equipo local aprovechó la situación para decantar el partido, que finalizó con un resultado de 91-81.

Más allá de la derrota, queda la sensación de haberlo dado todo y de haber estado muy cerca de lograr una victoria épica que nos habría acercado al objetivo del playoff. Estas situaciones forman parte del deporte, y aunque el desenlace fue doloroso, el compromiso, el sacrificio y el orgullo demostrados por el equipo son incuestionables.

Este fin de semana toca descanso, y volveremos a la competición la siguiente semana en Boltaña.