Posada de Silván, en Tella. Foto: SobrarbeDigital
Posada de Silván, en Tella. Foto: SobrarbeDigital

Cuenta la leyenda que en Tella vivía un gigante en una cueva, robaba a los pastores además de secuestrar a «una chavala que se llamaba Marieta», y como era «un gigante muy malo hizo enfadar a los vecinos» que decidieron matarlo poniéndole veneno en la leche…y murió. Una fábula que ha pasado de generación en generación.

Y, de ahí viene el nombre del establecimiento La Posada de Silván situado en Tella que abrió sus puertas a principios de julio. El espacio que cuenta con cafetería, una tienda con productos de la zona y una amplia terraza además de dos apartamentos. Lo regentan tres mujeres, Elena que ha sido la encargada de diseñarlo, Beli y Lourdes.

Beli comenta que es un «negocio pero tiene mucho de corazón, siempre es importante abrir una puerta», añade.

Imágenes de La Posada de Silván