Boltaña vivió, el sábado 21 de febrero, un día cita para recordar y repetir. La I Jornada del Olivo y el Aceite reunió a vecinos, productores y amantes del buen aceite en torno a uno de los tesoros “más representativos de nuestra tierra: el oro líquido que nace de nuestros olivares”, explican desde el Ayuntamiento de Boltaña.

La mañana comenzó con un desayuno cargado de tradición, en el que el aceite de oliva fue el hilo conductor de sabores y conversaciones. Un inicio perfecto para adentrarse en una jornada pensada para aprender, compartir y celebrar.

A continuación, los participantes visitaron la antigua almazara, donde el profesor Manuel López Dueso explicó el funcionamiento del molino tradicional y puso en valor el patrimonio etnográfico ligado al aceite. La visita permitió descubrir cómo se elaboraba antiguamente este preciado producto, conectando pasado y presente a través de la memoria del trabajo agrícola y del esfuerzo de tantas generaciones.
La jornada continuó con una salida a los olivares, donde se profundizó en el cuidado del olivo, las características de las variedades locales y la singularidad del entorno natural que hace posible un aceite de gran calidad. El buen tiempo acompañó el recorrido, favoreciendo la convivencia y el intercambio de conocimientos entre participantes en un ambiente cercano y participativo.
Tras una comida basada en el aceite de oliva, las aceitunas y la gastronomía tradicional, el profesor Antonio Casanovas y el divulgador oleico Javier Viñuales ofrecieron una charla sobre la importancia del cultivo del olivo, su valor económico y patrimonial y su papel en el paisaje y la identidad del territorio. Los asistentes pudieron conocer de primera mano el proceso de producción, la evolución histórica del olivar en el Sobrarbe y las oportunidades de futuro ligadas a este cultivo que forma parte de nuestra esencia.

El programa concluyó con una esperada cata de aceites: cuatro aceites con denominación de origen boltañesa que permitieron a los asistentes descubrir aromas, sabores y matices, aprendiendo a distinguir sus cualidades y a valorar el trabajo que hay detrás de cada cosecha. La jornada finalizó alrededor de la hoguera, en un espacio de convivencia en el que se compartieron experiencias, risas y el orgullo de pertenecer a una tierra que sabe a aceite.

Desde la organización, encabezada por el Ayuntamiento de Boltaña, se valora muy positivamente la participación y el interés mostrado, destacando el ambiente cercano y el deseo compartido de seguir impulsando iniciativas que pongan en valor el olivo, el aceite y el patrimonio agrícola local.
“Esta primera edición nace con vocación de continuidad”, afirma José Mari Giménez, alcalde de Boltaña, “y quiere consolidarse como un espacio de encuentro, aprendizaje y celebración en torno a una tradición que forma parte de la identidad de Boltaña y de todo el territorio”.
Boltaña ha demostrado que su aceite no solo se produce por tradición y cariño al olivo, además se vive, se comparte y se celebra. Y esta jornada ha sido solo el comienzo, asegura la organización.



