Imagen del Pleno de este mes. Foto: SobrarbeDigital.
El portavoz de Cambiar Aínsa, Urko del Campo ha enviado la siguiente nota de prensa:
El Hotel Dos Ríos de Aínsa ha llevado a cabo una ampliación de sus instalaciones para aumentar la oferta de alojamientos. Durante las obras de dicha ampliación se ocupó la acera situada delante de la parcela donde se sitúa por cuestiones de seguridad. A petición del propietario y en acuerdo con el Ayuntamiento se propuso realizar mejoras en la acera, nivelando una zona que antes quedaba más baja por la situación de un antiguo almacén del propio establecimiento.
De esta forma, la calle ganaba en homogeneidad y el propietario ha podido incluso hacer una ampliación de su terraza en esa zona tras una petición al Ayuntamiento. El coste de esas mejoras las asumió el propietario del Hotel, Luis Sierco.
Durante las obras, se retiraron varias farolas y el ayuntamiento compró nuevas farolas a la empresa R. ROS ALGUER SA por valor de 4.802,37 euros. La instalación de las mismas la hizo Santiago Castillo, el mismo constructor que hizo la ampliación del Hotel Dos Ríos, pero se facturó a parte al Ayuntamiento por valor de 1.155,55 euros. Estos datos los hemos obtenido de la revisión de los documentos del estado de ejecución presupuestaria y están cargados a las operaciones 2016/EP002889 la primera y la segunda en la 2016/EP/004329 y 2016/EP/004330.
El concejal de Cambiar Aínsa, Urko del Campo, explicaba que “creemos que de los casi 7.000 euros que ha costado la colocación de las farolas nuevas, al menos la parte correspondiente a la colocación de las mismas, que hizo el mismo constructor que hizo la ampliación del hotel, tendría que haber corrido por cuenta del propietario del Hotel Dos Ríos, que es quien precisaba de quitarlas para llevar a cabo la obra. E incluso la mejora de las farolas, podríamos considerar que mejora ese trozo, por lo que una parte del coste de las mismas podría haberse repercutido al propietario de los edificios de esa acera, en este caso son todos de la misma familia, utilizando el sistema de contribuciones especiales al que tanto se ha recurrido en otros núcleos del municipio”.
La obligación del impulsor de la obra, cuando se tocan bienes de carácter público, es dejar todo como estaba antes y al menos la instalación tendría que haberla asumido el promotor. El tema de la renovación de farolas es discutible, pero podría considerarse una mejora a costear parte por contribuciones especiales. Urko del Campo explica que “nos parece un gran descuido, por parte del Ayuntamiento, cargar a los vecinos un coste de casi 7000 euros del cual consideramos que parte debería haberlo pagado el dueño del establecimiento.
En este caso, el alcalde mismo por ser el responsable de la concejalía de urbanismo, debería haberse hecho cargo de las gestiones de negociación en este asunto, porque para un ayuntamiento pequeño como el nuestro esas cantidades suponen dinero”.
En obras de este tipo, por su envergadura, aunque las ordenanzas regulan las tasas que hay que pagar al Ayuntamiento, a veces se negocian los términos con exenciones a cambio de mejoras, pero en este caso incluso el Ayuntamiento está teniendo problemas con las liquidaciones de tasas por falta de acuerdo.
“En cuanto a los problemas con la liquidación de licencias y otras obligaciones que la empresa hostelera tiene con el ayuntamiento debido a las obras, lo único que podemos decir es que nuestras ordenanzas regulan perfectamente estas cuestiones y deben de ser cumplidas, sobre todo por una empresa como el Hotel Dos Ríos, que nos consta que desde 2013 ha recibido casi 100.000 euros en subvenciones desde el Gobierno de Aragón para inversiones en la mejora de sus instalaciones. Debe cumplir sus obligaciones fiscales, como todas las empresas”, comentaba el concejal.



