Foto: SobrarbeDigital.

El miércoles, 23 de noviembre, el Pleno del Ayuntamiento de Aínsa-Sobrarbe celebrará una sesión extraordinaria para debatir sobre el borrador de presupuestos para 2017 y sobre los cambios en algunas ordenanzas fiscales del municipio. En torno a esta segunda cuestión, los grupos con representación municipal se han puesto de acuerdo para llevar a cabo disminuciones de la presión fiscal en lo que concierne al Impuesto de Bienes Inmuebles, cuyo gravamen impositivo se situará en el 0,7% tras la bajada, y al gravamen establecido sobre las bases imponibles de construcciones, actuaciones u obras. Sin embargo, durante el pleno se debatirán la ordenanza relativa a los precios de las piscinas municipales y la que regula los precios del aparcamiento del Castillo de Aínsa.

Al acabar el verano de 2016, Cambiar Aínsa, solicitó una revisión de la Ordenanza fiscal nº 10, que regula la tasa por la prestación del servicio de piscinas municipales, en los apartados que recogen los bonos especiales para alojamientos turísticos. “El año pasado denunciamos que la manera en que se gestionaba este asunto creaba agravios comparativos muy fuertes entre los clientes de los establecimientos y las personas que accedían por su cuenta en cuanto a los costes, cuya diferencia asumen en su mayor parte los ainsetanos.

Los datos presentados por el concejal responsable durante el pasado mes de octubre confirman las advertencias que ya hicimos en su día”, señala el portavoz de Cambiar Aínsa, Urko del Campo. Los cambios propuestos por el Equipo de Gobierno aumentarán la recaudación, pero las diferencias en el coste entre establecimientos, que van desde los 0,41€ por persona de Casa Rivera hasta los 2,5€ por persona de Casa Rural Pons, seguirán existiendo. “Tomemos como ejemplo el caso del Mesón, cuyos clientes han sido los que más han utilizado la piscina municipal.

Según la regulación actual, por sus 60 habitaciones debe pagar al Ayuntamiento 360€ independientemente del número de usos, que durante el verano de 2016 fueron 591. Si lo comparamos con los 8 adultos que accederían con un bono de temporada (45€ cada bono) o los 6 padres o madres que podrían acceder con un hijo menor gracias a un bono familiar (60€ cada bono), el coste para los establecimientos parece un chollo”, argumenta el edil de Cambiar Aínsa, quien señala que 7 establecimientos han pagado 1.010€ en total por un total de 1774 usos, a 0,56€ por uso, lo que supone ocho veces menos que la entrada normal.

“No podemos consentir que tremendo coste lo asuma el contribuyente”, añade Del Campo. Ante esta situación, la propuesta de Cambiar Aínsa, que busca un mayor equilibrio en el pago del servicio aunque con un importante descuento para los visitantes de los alojamientos turísticos, plantea que los establecimientos soliciten al Ayuntamiento talonarios oficiales y sellados de 300 entradas, a un precio de 2€ cada una para los situados en Aínsa y de 1,5€ para los situados en los núcleos, y que al final de temporada se les abone de vuelta el importe de entradas que no haya utilizado. “De esta forma, dejamos a la libertad de los establecimientos el asumir

“Nos parece bien que los alojamientos del municipio puedan ofertar un servicio complementario como es el uso de la piscina municipal, pero esperamos que el sector entienda que debe aportar a las cargas que supone su mantenimiento a través de un acuerdo equilibrado, ya que creemos que con el actual sistema la carga la soportan sobre todo los impuestos de todos los ciudadanos.

El concejal socialista, José Luis Bergua, regente del Hotel 7 Reyes, argumenta que nuestra propuesta repercutiría en una pérdida en la calidad de la oferta y en el caso de que los hosteleros tuvieran que construir otra piscina supondría un prejuicio medioambiental añadido. Pero quizá lo que más le preocupa al señor Bergua es que el mantenimiento de un servicio de piscina en condiciones multiplicaría por más de diez los costes que actualmente están asumiendo los empresarios del sector”, señala el portavoz de Cambiar Aínsa, grupo que aboga por la creación de una mesa sobre turismo para “hablar de todas las cuestiones, como eventos de fin de semana o servicios, que benefician sobre todo a este sector y que repercuten únicamente en las arcas del Ayuntamiento, es decir, de todos los vecinos y vecinas del municipio”, añade Del Campo.

En cuanto a la ordenanza que regula la zona de aparcamiento del Castillo de Aínsa, que en 2017 pasará a estar regulada por parquímetros, Cambiar Aínsa ha propuesto la inclusión de una tarifa A4 en el anexo de la Ordenanza fiscal nº 30, reguladora de la tasa por estacionamiento de vehículo de tracción mecánica en las zonas de regulación y ordenación del aparcamiento, con el siguiente redactado: A4) Tarifa para hoteles y apartamentos turísticos. Abono de 75€ anuales por habitación o apartamento a cambio de un pase por habitación o apartamento.

Actualmente, el Casco Antiguo de Aínsa cuenta con 3 tres hoteles, con 6 habitaciones cada uno, y 8 alojamientos turísticos, con 20 apartamentos en total, y con la propuesta de Cambiar Aínsa, los establecimientos pagarían 20 céntimos al día por habitación o apartamento, a cambio de un pase que permitiría aparcar gratis a sus clientes. “Estamos hablando de una reducción importante, si tenemos en cuenta que el coste de dejar un vehículo para cualquier visitante durante todo el día sería de 3€.

Con esta propuesta, además de facilitar la gestión del servicio al Ayuntamiento porque se simplifica el sistema actual, creemos que el coste diario es asumible de cara a ofertar un servicio gratito de aparcamiento durante todo el año y, si todos los alojamientos se adhieren al acuerdo, nos permitirá recaudar unos 2.000 euros que se invertirán en el mantenimiento de los sistemas de regulación”, explica el portavoz de Cambiar Aínsa.