Foto: Escuela Infantil de Broto. SobrarbeDigital.

Los últimos cuatro años de gobierno socialista en Broto, con Carmen Muro a la cabeza del equipo de Gobierno, han trabajado sobre todo en la articulación de infraestructuras y servicios que animen a la gente a quedarse en el territorio y fomentar su desarrollo.

“Nos hemos volcado en medidas para tratar de conservar la juventud de nuestro valle y en dotar de servicios básicos para asegurar el asentamiento de población, porque al fin y al cabo son las generaciones venideras las que tienen que luchar para que las zonas rurales no se acaben perdiendo”, dice Muro, que aboga por un tipo de política local basado en el sentido común y que se centre en las necesidades principales de los municipios.

Entre las infraestructuras orientadas a la juventud, Broto ha conseguido en estos cuatro años terminar proyectos como el acceso a la zona deportiva a través de una pasarela sobre el río, la compra de focos para el campo de fútbol o la apertura de la Escuela Infantil de Broto, “uno de los servicios más demandados en el valle, que ahora permite a muchas familias conciliar la vida laboral con el cuidado de sus hijos”, asegura Muro, cuyo equipo apuesta por medidas que faciliten la conciliación familiar.

Todos estos proyectos ayudan al asentamiento de población porque, según la alcaldesa, ayudan a que “las familias vean más oportunidades para sus hijos, una cuestión que ya quedó reflejada en la unión de todo el municipio para el mantenimiento de la ESO en Broto”.

Por otro lado, la rehabilitación y acondicionamiento de edificios sociales como las escuelas de Sarvisé y Buesa, así como la antigua casa de maestros de Broto, han permitido al Ayuntamiento ofertar alquileres municipales que han permitido la instalación de nuevos residentes en el municipio en unas condiciones muy favorables.

Otra de las prioridades del Equipo de Gobierno ha sido el suministro de servicios básicos, como el abastecimiento de agua, los accesos o la luz, a pueblos que hasta hace pocos años no contaban con estas infraestructuras. Quizá el caso de Bergua haya sido el mejor ejemplo de en qué tipo de gasto ha priorizado el dinero el Ayuntamiento de Broto: “No sólo hemos tratado de acometer el mayor número de obras básicas en nuestros pueblos, sino que hemos querido siempre buscar la autonomía del consistorio a la hora de ejecutar estas obras”, reconoce la alcaldesa.

Por su localización, Broto es una población volcada al turismo y desde el Ayuntamiento se ha comenzado a trabajar en la desestacionalización de la oferta, muy centrada en el verano y los periodos vacacionales, con iniciativas como el marcado de rutas y caminos en colaboración con Zona Zero o el arreglo de la vía ferrata del Sorrosal, reconocida como una de las más impresionantes del Pirineo aragonés.

“De cara a las épocas de mayor afluencia de gente, cuando multiplicamos nuestra población, Broto debe tener sus servicios a punto para recibir a todos esos visitantes, ya que el turismo es uno de los motores económicos del territorio.

No obstante, no podemos olvidar que la prioridad siempre debe estar en facilitar las condiciones de vida a las personas que viven en nuestros pueblos durante todo el año”, confiesa Muro, quien junto a su equipo espera seguir trabajando para poder dotar al pueblo de infraestructuras sociales que dinamicen las actividades en la parte alta del valle del Ara, para lo que está proyectado utilizar el resto del edificio municipal, donde se encuentra la Escuela Infantil, como sala multifunciones con capacidad para acoger todo tipo de actos sociales y culturales que se celebren en Broto.