La Carrasca de Lecina. Foto: SobrarbeDigital.

Carta al director.

Publicamos el texto íntegro de la misiva recibida por la Familia Arasanz (Propietarios de la carrasca de Lecina). 

La imagen difundida por muchos medios del grupo de personas que recogen el premio a la carrasca de Lecina en Bruselas, contrasta con el sentimiento de indignación en que se ha vivido en Lecina y el municipio de Bárcabo. Lo hemos vivido con tristeza porque lo que tenía que haber sido una fiesta de todos, de alegría compartida, de orgullo por nuestra carrasca y por el entusiasmo colectivo que llevo a conseguir el galardón, se ha convertido en un acto sectario en el que ni se ha avisado ni se ha invitado a la familia propietaria y responsable histórica de que hoy tengamos esta singular carrasca.

Imagen facilitada por la Familia Arasanz.

No olvidemos que el premio de Europa es al árbol y a los cuidados históricos que lo han permitido. Pero en esta delegación no había nadie ni de Lecina ni de la familia, aunque todos los asistentes fueran merecedores del reconocimiento al impagable trabajo para su promoción, que no se cuestiona.

Resulta sorprendente que cuatro días antes del viaje a Bruselas , en los actos organizados por el aniversario del premio, la Vicepresidenta de la diputación de Huesca pidió cooperación e ir todos juntos en el ilusionante proyecto de Lecina y municipio y aunque no dijo nada de ir todos juntos a Bruselas parecería lógico deducirlo. Casi todos los que fueron a Bruselas estaban allí y aplaudieron sus palabras, pero no debieron oírlo porque de nada informaron a la familia ni al pueblo.

Una lástima, una decepción y desatino social y deseo que sea el ultimo, porque este territorio no puede soportar estas torpes insensibilidades vecinales