Foto: imagen de esta mañana. SobrarbeDigital.

A pesar de las intensas lluvias caídas este viernes, los trabajadores han continuado trabajando en el muro de contención en la N-260 del tramo entre Aínsa y Boltaña.

Una vez finalizadas las obras del muro que mide 200 metros de largo, se habrá acondicionado los posibles vuelcos y deslizamientos, de ahí la importancia de los arreglos para frenar la proliferación de material vegetal en la estructura, principalmente en época de lluvias.