Foto: flores de otoño. Sobrarbe Digital.

Homilía de Juan Diego Tamayo, sacerdote de la iglesia de Boltaña, para este domingo, 19 de octubre de 2014.

 LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO 22, 15-21

En aquel tiempo, se retiraron los fariseos y llegaron a un acuerdo para comprometer a Jesús con una pregunta. Le enviaron unos discípulos, con unos partidarios de Herodes, y le dijeron:

— Maestro, sabemos que eres sincero y que enseñas el camino de Dios conforme a la verdad; sin que te importe nadie, porque no miras lo que la gente sea. Dinos, pues, qué opinas: ¿es lícito pagar impuesto al César o no?

Comprendiendo su mala voluntad, les dijo Jesús:

— Hipócritas, ¿por qué me tentáis? Enseñadme la moneda del impuesto.

Le presentaron un denario. Él les preguntó:

— ¿De quién son esta cara y esta inscripción?

Le respondieron:

— Del César.

Entonces les replicó:

— Pues pagadle al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.

 Palabra del Señor;

Gloria a ti, Señor, Jesús.

A Dios lo que es de Dios.

No se si a la fuerza o que, pero, ¡lo hemos aprendido!

En estos días alguien me pedía una ayuda, el necesitaba un dinero para sus alimentos, no tenía. El Paro solo le daba para pagar sus dos cuentas de móvil y comprar algunas cañas para estos tiempos difíciles.

No se si a la fuerza o que, pero, ¡lo hemos aprendido!. La sorpresa fue mayor cuando vi su móvil, tenía un 80 por ciento más posibilidades que el mio de ser un ordenador su gama era tan alta que mi salario no podía dármelo y el paro solo le daba para pagar sus dos cuentas de móvil

y comprar algunas cañas para estos tiempos difíciles.

No se si a la fuerza o que, pero, ¡lo hemos aprendido!. El descaro creció cuando me dijo que no creía en un Dios, pero que los curas eran quienes lo habían salvado por años, el paro no le hubiese permitido mantener su coche, mucho menos los dineros que enviaba a su familia.

Lo hemos aprendido, el mundo va así, hemos aprendido a responderle al Cesar, pero hemos olvidado responderle a Dios hemos olvidado darle a Dios lo que es de Él.

Nos emocionamos con las palabras del Papa Francisco, nos llama y mueve la vida de Jesús, vamos aún a celebrar la Eucaristía, pero que hemos aprendido?.

Que hemos aprendido de Dios? que vimos en Jesucristo? acaso no nos damos cuenta de lo que tenemos que hacer?.

El gran lío del día de las misiones está en ciertos detalles. Detalles que son importantes, pero que en ciertos momentos son paliativos, son sofismas de distracción, que no permiten, que no dan el espacio para lo más importante.

Lo más importante, de día de las misiones tiene que ver, con darle a Dios lo que es de Dios: Nuestra vida.

Ya el Papa lo dijo: “Somos misión”. La ofrenda es necesaria y en nombre de la Iglesia, también os lo agradezco hoy yo como sacerdote de ella. Pero aquí no podemos engañar; Dios lo que quiere es que nosotros seamos misioneros… ya en algún momento el dijo:

“El que no recoje conmigo, Desparrama”.

No podemos seguir librando nuestra conciencia con acciones externas, debemos entrar en el compromiso evangelizador, damos un dinero para Evangelizar en el África, pero no damos un consejo Evangelizador a nuestros hijos.

Nos avergüenza enfrentar la realidad, de que son los nuestros los que no quieren vivir el Evangelio y queremos que los africanos conozcan algo que ya a nosotros no nos interesa.

Es el tiempo de vivir una reevangelización, de darnos la oportunidad de vivir desde la libertad el Evangelio. Y así acercarnos al verdadero compromiso, un compromiso que nos da un nuevo pensamiento, responderle a Dios no es estar alienados,

responderle a Dios es estar dispuestos a romper con esquemas, estar dispuestos a vencer tantas limitaciones.

A mi me preocupa la alegría que se sentirá en este tiempo de las misiones, porque será una alegría – que es lógica -, al ver el aumento de donaciones, pero en su contraste estará la conciencia laxa, que le dará, de nuevo; la oportunidad a los Cristianos de seguir Igual en su condición de testigos.

Es el Domund, el día de darle a Dios lo que es de Dios y eso no se mide con pesetas, eso se mide con conversión, se mide con servicio, se mide con perdón, con reconciliación.

A Dios lo que es de Dios, significa, confesión, Eucaristía, Confirmación y amor. Etc.

Y no se si ya soy pesimista, pero de eso; se está viendo constantemente un desinteres.

Es el Domund, el día de darte, la posibilidad de tu Evangelización, la posibilidad de tu Salvación; la primera misión y con ella, la oportunidad de ir en Misión al mundo entero, la primera ayuda para el misionero del África, tiene que ver con nuestra conversión.

Y no os condeno, predico para quienes se hacen o nos hacemos dueños de estas palabras, ya que el mundo está caminando mal y de ese mundo hay una cantidad suficiente de cristianos, que si viviésemos a conciencia el cristianismo, esto no estaría tan mal…

Una Feliz semana para todos.

AUDIO: Juan Diego tamayo, párroco de Boltaña.