Foto: río Cinca, a su paso por Aínsa, este junio. Sobrabe Digital.

El presidente de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), Xavier de Pedro, ha convocado para el próximo 30 de julio la Junta de Gobierno del Organismo y el Consejo del Agua de la Demarcación del Ebro, máximo órgano de planificación de la Cuenca, para que informen y validen, en su caso, las propuestas de caudal ecológico para los puntos reconocidos como singulares en el Plan Hidrológico del Ebro, el Segre a su paso por la ciudad de Lérida y el río Cinca aguas abajo del embalse de El Grado.

En ambos casos se requerían, según el propio Plan, estudios específicos para la determinación, concertación e implantación de su régimen de caudales, lo que se ha traducido en propuestas técnicas que pasarán a informe del Consejo. Los caudales ecológicos, que son una herramienta del plan de medidas para el buen estado de las masas de agua, se han fijado en puntos donde son verificables y son caudales mínimos a mantener, ha informado el organismo.

Los caudales ecológicos son, según la Ley de Aguas, “una restricción que se impone con carácter general a los sistemas de explotación”, una limitación ambiental en las concesiones existentes. Las propuestas técnicas elaboradas han buscado el equilibrio entre los usos y los objetivos medioambientales a cumplir.

En el Segre a su paso por Lérida, se presentará una propuesta de caudales contrastada con el Consistorio de la ciudad y que supone una asignación anual para caudales ecológicos de 145 hectómetros cúbicos al año. Esta cantidad se distribuye en 124,9 para caudales en continuo, que van desde el mínimo de 3,5 metros cúbicos por segundo los meses de invierno y verano, hasta el caudal fijado para los meses de mayo y junio de 5 metros cúbicos por segundo y 20,3 hectómetros cúbicos al año para caudales adicionales.

Estos caudales adicionales o pulsos de agua se plantean como refuerzo y se concretarán en sueltas de 20 metros cúbicos por segundo con una duración de ocho horas y una periodicidad de una vez por semana entre los meses de marzo y junio; dos veces por semana en julio y agosto; una vez por semana en septiembre y octubre y sin caudales adicionales entre noviembre y febrero. Estos pulsos de agua mejorarán el río ante la proliferación de macrófitos y simúlidos.

RÍO CINCA

Por su parte, la propuesta para el río Cinca aguas abajo de la presa de El Grado se ha tratado con colectivos de usuarios, en concreto regantes, hidroeléctricos y representantes de asociaciones de pescadores y será verificable a través de cuatro estaciones de aforo y aplicable en cuatro tramos.

En la estación en el Cinca aguas abajo de El Grado el caudal mínimo se situará entre 0,80 metros cúbicos por segundo de mínima el mes de agosto y hasta los 1,20 de mayo a junio. Se completa con 0,90 en febrero, marzo, julio y septiembre, uno en diciembre y enero y 1,10 en octubre, noviembre y abril.

El caudal mínimo actual se calcula en el entorno de los 0,3 metros cúbicos por segundo, por lo que para alcanzar el caudal propuesto El Grado II dejará de turbinar 0,71 metros cúbicos por segundo, que serán vertidos en el pie de presa.

En el río Ésera, desde la presa de Barasona hasta la desembocadura en el río Cinca se fijan caudales desde los 0,60 metros cúbicos por segundo los meses de febrero, marzo, agosto y septiembre y hasta los 0,90 de mayo y junio y se completan con 0,70 metros cúbicos por segundo el resto de los meses.