
Los análisis realizados a distintos alimentos por el brote de salmonelosis de Barbastro han hallado salmonella en tostadas de pan con tomate triturado. También se ha detectado presencia de esta bacteria en tomates crudos que eran suministro para esta preparación y en instrumental utilizado para la manipulación de este alimento para su triturado y extensión en las tostadas.
La directora general de Salud Pública del Gobierno de Aragón, Nuria Gayán, y el jefe de Seguridad Alimentaria y Sanidad Ambiental, Antonio Español, han informado, este miércoles en rueda de prensa, sobre las investigaciones desarrolladas por el brote de salmonelosis detectado la pasada semana tras el diagnóstico de gastroenteritis en cientos de ciudadanos que habían consumido diversas tapas durante el primer fin de semana de agosto, coincidiendo con la Feria del Vino del Somontano.
Miles de ciudadanos acudieron a esta cita y se estima que más de 500 sufrieron síntomas compatibles con una gastroenteritis. Catorce de estas personas afectadas han requerido hospitalización. Permanecen ingresados a día de hoy un niño y tres adultos en el Hospital de Barbastro.
Nuria Gayán, declaraciones de la directora general de Salud Pública del Gobierno de Aragón.
Los sanitarios comunicaron los casos de esta gastroenteritis a Salud Pública, desde donde se inició la correspondiente investigación con varias líneas de estudio.
En primer lugar, se realizó una encuesta para conocer los alimentos consumidos y los puestos de venta. Con la información recogida en encuestas y en historias clínicas, se concluyó que la gran mayoría de los afectados por gastroenteritis habían consumido diversas tapas en la Feria del Vino de Somontano. Además, las primeras sospechas recayeron en hasta cinco establecimientos distintos y diversos productos que habitualmente presentan mayores riesgos de contaminación.
A la par se realizaron coprocultivos en pacientes afectados. Se trata de un análisis de laboratorio que se efectúa en una muestra de heces para detectar la presencia de bacterias patógenas que pueden causar infecciones gastrointestinales. Los distintos coprocultivos procedían de pacientes atendidos en el Centro de Salud de Barbastro, en el Hospital de Barbastro y en el Hospital San Jorge de Huesca. Todos dieron resultado positivo a Salmonella serogrupo C1. Por otro lado, se descartó como fuente de la intoxicación el agua de consumo, tras verificar sus análisis.
Asimismo, se realizó recogida de información mediante inspecciones a las cinco empresas donde se habían servido las tapas sospechosas. Estas inspecciones se llevaron a cabo para conocer el origen de los productos, su trazabilidad, cómo había sido el proceso de manipulación realizado dentro y/o fuera del establecimiento, y si se aseguraba el mantenimiento de cadena de frío y los tratamientos térmicos, entre otras variables cruciales para garantizar la seguridad alimentaria.
Y, además, se tomaron muestras de alimentos de las tapas que pudieran ser portadores de salmonella y que coincidiera que los habían consumido los ciudadanos afectados por la gastroenteritis.


