Imagen facilitada por la organización.

Más de un centenar de espeleólogos de toda la geografía española intercambiaban experiencias en Morillo de Tou.

Poner en valor y en común exploraciones y descubrimientos es el objetivo con el que la Federación Aragonesa de Espeleología, en colaboración con la Confederación de Espeleología y Cañones, organizaba este congreso de ámbito nacional que no se celebraba desde el año 2003. Espeleólogos catalanes, vascos, asturianos, andaluces, murcianos o incluso franceses acudían a la convocatoria, muy esperada entre los aficionados a esta disciplina deportiva.

En la inauguración estuvo presente el alcalde de Aínsa-Sobrarbe, Enrique Pueyo, quien destacó la importancia de que uno de los núcleos de población del municipio haya sido elegido para la celebración del evento: “es otra forma de darle visibilidad al mundo rural, más tratándose de un lugar recuperado del abandono como es el caso de Morillo de Tou”. A ello se suma la gran oferta que en espeleología ofrece la comarca altoaragonesa de Sobrarbe.

La Cueva 5 de Agosto, ubicada en Saravillo, o las de Coro Trásito y la del Oso en Tella formaban parte de la extensa programación que incluyeron conferencias, charlas y proyecciones en las que los cerca de 120 asistentes intercambiaron experiencias descubriendo lugares sin necesidad de salir de España. Es el caso de las desconocidas cuevas hidrotermales de Cartagena.

También se hablo de la exploración espeleológica y científica en la Patagonia, de biología subterránea, de equipos de radiolocalización, o de siniestralidad, rescates y seguros en el ámbito de la espeleología. No faltó tampoco una exposición permanente sobre “Murciélagos de la Comunidad Valenciana y la Red Natura 2000”.

El director del Centro de Vacaciones Morillo de Tou, Pedro Arbó, aseguraba que “es un orgullo que la organización haya depositado su confianza en nosotros, siendo, además, el primer congreso de este tipo que se realiza tras el nombramiento de Aínsa como Capital de la Montaña 2020”.

La Federación Aragonesa de Espeleología colabora desde hace una década con Morillo de Tou, un lugar que ya ha acogido otros encuentros similares y que pretende ser referente en la celebración de congresos multitudinarios.

Desde la Federación Aragonesa de Espeleología su presidenta, Ainhoa Ruiz, comentaba que “la elección de Morillo era garantía de éxito”.

Jornadas intensas, con muchas horas de trabajo ilusionante y con la vista puesta en la próxima convocatoria, que esperan desde la Federación fijarla regularmente cada cuatro años. Espeleojuegos para los más pequeños y visita a la Cueva de los Arnales, así como proyecciones y tertulias, ponían el broche de oro a un puente especialmente enriquecedor para la espeleología española.