Foto: río Barrosa, imagen de este mes de junio. Sobrarbe Digital.

Homilía para este domingo de Juan Diego Tamayo, párroco de Boltaña.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches; según sea el caso de quienes se acercan a Sobrarbe Digital, nos encontramos nuevamente para meditar desde la Palabra de Dios, agradecimiento especial a Concha Encuentra y su grupo de trabajo.

Domingo después de Pentecostés. La Santísima Trinidad.

15 de junio de 2014

Texto del Evangelio (Jn 3,16-18): En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo: «Tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en Él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por Él. El que cree en Él, no es juzgado; pero el que no cree, ya está juzgado, porque no ha creído en el Nombre del Hijo único de Dios».

Palabra del Señór:

Gloria a Tí, Señor Jesús.

Dios es familia.

La humanidad siempre ha estado preocupada por conocer su origen y condición, el hombre en muchos de esos momentos da a conocer que la preocupación no es la de conocer a Dios como fuerza suprema, sino más bien, la de verse como ese “ser omnipotente, omnisciente y todas esas cosas que superan lo que realmente este es como parte de la creación, para encontrarse y saberse limitado estrellándose en la mayoría de sus momentos vitales con la idea de que sí hay un ser más grande que Él, y después creer, aún con esta experiencia, que todo lo puede y que Él y solo Él, hace posible la realidad que vive, para volver a preguntarse como sería ese ser Divino y cuanto de Él puede tener?…

… y es que el hombre, al verse enfrentado a su “Yo” limitado y al “Nosotros” necesitado, tiene que reconocer muchos interrogantes que solo tienen respuestas en la trascendencia, y por ello este se encamina en la infatigable búsqueda de las respuesta. Reconocemos el momento en el que desde el mito, la filosofía y la religión ha intentado darle respuesta a su interrogante – constante búsqueda – y de como apoyarlo desde la ciencia y la no-ciencia.

En este domingo celebramos y meditamos en la Santísima trinidad, la respuesta más cercana y real que se tiene de lo que podemos conocer de Dios y en esta respuesta la esperanza de que muchos se centren en la verdadera búsqueda y la manera de hacerlo; siendo unos en uno, personas en la familia única de Dios, ya superada la tentación de confundir este nombre Sagrado – Santísima Trinidad – con el nombre de doña Trinidad o con uno de los títulos de la Virgen María, la reflexión debe ser más profunda y nos lleva a pensar como será eso de que Dios es uno solo y en el vemos tres personas distintas?…

Ya sabemos que no hemos colocado la sustancia Divina en un tubo de ensayo para separarla y dar una explicación a esto que creemos, tampoco tenemos, ni tendremos la posibilidad de idear un pensamiento preciso de lo que es Dios – así en la Palabra se nos diga que lo veremos tal cual es – porque si alguno lo hiciere, eso de abarcar la totalidad de lo que es Dios, tendría que colocarlo al mismo nivel de Dios, suceso que es imposible…

Dios – así lo llamamos- es inabarcable porque no tiene limites, insostenible porque no puede ser pesado, inacabable; porque no tiene comienzo, ni tiene un final, por ello, Moisés en el monte solo va a saber de Él, su nombre “YO SOY EL QUE SOY” y nosotros hoy sabemos lo que vimos “JESUCRISTO”.

El hombre tiene una idea de Dios y después del conocimiento en el tiempo y la evolución, en Jesucristo, este hombre que le sigue los pasos al Salvador adquiere la plenitud de lo que de Él puede conocer en esta tierra de la fuerza suprema – muy poco para el ambicioso, pero grande para el que tiene fe – y sabe donde está el secreto de conocer a Dios: EL AMOR, no es sino mirar ciertas plantas en este verano y de como sus Ramas, hojas y flores giran buscando los rayos del sol, para vivir a satisfacción el beneficio de esa luz que hace posible su vida. Nosotros debemos girar nuestra mirada a los rayos de Luz grande y misericordiosa de Dios así estemos marcados para nunca abarcar la totalidad, pero a la vez marcados para participar en lo inmenso de lo que es Dios.

Ahora, para darle respuesta a el interrogante de la Trinidad, el hombre debe estar dispuesto a acceder al Reino de los cielos y ello solo se dará, si este está dispuesto a vivir la vida pasajera al ejemplo de la familia celestial tres personas en armonía conocemos, un solo Dios para contemplar. Millones de personas que vivimos en este planeta un solo sentimiento para vivir: EL AMOR.

Que Dios nos de su fuerza para entender lo que de Él debemos saber y de Él debemos vivir… una feliz semana para todos y todas.

AUDIO: Juan Diego Tamayo, sacerdote de la iglesia de Boltaña