Foto: imagen facilitada por la organización.

Son la Muestra de Cine Más pequeña del Mundo, y lo quieren seguir siendo. Así lo explian en una nota de prensa.

Ver cine artesano, de autor, en esta minúscula aldea a la luz de la luna y las estrellas tiene todo el encanto. Pero anoche, los miembros de la asociación de vecinos que organiza el evento, estaban a un tiempo satisfechos y desbordados. Hubo que poner de nuevo el cartel de “no hay entradas” e incluso se pensó en cortar la pista de acceso a esta aldea de Sobrarbe, Pirineo Aragonés.

Con los 175 asistentes de anoche a la proyección de “Virunga” (Orlando Von Einsiedel, 2014) Ascaso ha rozado el millar de entradas entre asistentes a sesiones de cortometrajes y de largos. El presidente de la asociación y codirector de la Muestra, Miguel Cordero, explicaba que “ este es el máximo que se puede ofrecer. No hay más capacidad en la era, ni de aparcamiento en la pista ni se podría garantizar la calidad del visionado si entrara más gente. Estamos muy contentos de la respuesta de la gente, pero el año que viene es necesario evitar la masificación ”.

Peques y mayores asistían a la proyección del largometraje francés de animación “Ma maman est en Amérique et elle a rencontré Buffalo Bill”, cedido a Ascaso por el Instituto francés de Zaragoza. Fuera, en la propia era del cine, un gran todo cubría las mesas donde 140 personas comieron una gigantesca paella popular. Y más tarde, en la plaza de Ascaso, el grupo del nuevo folk aragonés, Mosicaires, hacía bailar a la gente al ritmo de las canciones de su disco “Rechirán” y Tesa Giner recibía emocionada su Premio Ascaso 2015.

En el acto de clausura, Néstor Prades, el otro codirector, agradecía a la gente el esfuerzo de subir hasta Ascaso. Pero, sobre todo, redoblaba emocionado su agradecimiento a los 30 voluntarios y voluntarias que logran cada año poner a la aldea en el mapa de los circuitos cinematográficos. La cuarta edición de la Muestra de Cine de Ascaso echaba su cierre y los propios organizadores reconocían que ya estaban empezando a preparar la de 2016. La prensa, las radios y televisiones, medios especializados e incluso algún periódico extranjero se ha hecho eco estos días del pequeño festival organizado con un presupuesto escaso en torno a los 9.000 euros y sin ningún ánimo de lucro.

La última proyección fue un impresionante documental sobre el Parque Nacional Virunga y los numerosos conflictos que se han sucedido en este rincón de Congo donde viven los últimos gorilas de montaña. En el coloquio, al que también estaba invitado el director del Parque Nacional de Ordesa ‐que disculpó su ausenciaestuvo la primatóloga Marta Marín que, originaria de Sobrarbe, trabaja en programas de protección de primates en América del Sur. Un coloquio con una gran participación en el que se veían las caras de cansancio de sus organizadores que, al tiempo que celebraban el éxito, recogían las instalaciones para que el pueblo vuelva a su cotidianeidad. Mañana Ascaso volverá a su vida tranquila y a sus pocos habitantes. Quedan el recuerdo de los días de cine y su farola sin farol recubierta de crochet de colores.

Y no se sabe si persistirá el olvido de las administraciones públicas hasta este mínimo lugar o si nuestros políticos serán capaces de empezar a recuperar espacios que han demostrado tanta vitalidad.

Toda la información sobre el festival está disponible en www.cineascaso.org