Fotos: SobrarbeDigital.

El secretario general del PSOE Aragón, Javier Lambán, ha expresado respecto a la intención de Pedro Sánchez, de presentarse de nuevo a las primaras para dirigir el partido que “es muy dueño de hacerlo lo que quiera”, si bien ha apelado “a la dignidad que tiene que seguir atesorando alguien que ha sido secretario general del PSOE” y “no estorbar, ni interferir en la tarea de refundación que tiene que empezar ahora mismo el PSOE”.

En declaraciones a los medios de comunicación, con motivo de su visita a las obras del Real Monasterio de San Victorián, ha añadido que “debería abandonar la primera línea y dejar que el partido encuentre soluciones a una crisis que se ha generado precisamente por determinadas actuaciones que solo son imputables al propio Pedro Sánchez”.

AUDIO: Javier Lambán.

Lambán ha emplazado al exsecretario general a “seguir la estela de sus antecesores, retirarse a un segundo plano”, “estar a disposición de lo que el partido le reclame”, aunque “está haciendo lo contrario”.

El líder de los socialistas aragoneses ha estimado que el PSOE ha vivido “un annus horribilis” en el que “hemos ido elección tras elección perdiendo progresivamente votos, de derrota en derrota, cada vez más severa”, pasando a ser la cuarta fuerza política en los comicios del País Vasco y la tercera en los de Galicia.

Más declaraciones del presidente del PSOE Aragón en su visita al Monasterio de San Victorián.

“Eso es grave, es una llamada, un toque de atención al que no podemos permanecer impasibles”, en vez de plantear “debates que eran falsos, a veces siendo demasiado condescendientes con la mentira” y “alimentado expectativas que no obedecían a la realidad”.

Lambán ha argumentado: “se han producido dos decisiones por parte del comité federal del PSOE que son los dos únicos aciertos en que hemos incurrido, el primero cuando decidimos poner freno a la alocada carrera de Pedro Sánchez para ser presidente del Gobierno a cualquier precio, incluso al precio de echarse en mano de los independentistas y de ese diputado absolutamente atrabiliario llamado Gabriel Rufián”, algo que “hubiera significado la muerte del PSOE a corto plazo”.

La segunda decisión “acertada” ha sido, opina Lambán, la de “no impedir que en España forme gobierno la única fuerza que está en disposición de hacerlo porque ganó las elecciones y tiene 170 votos a su favor”, un Ejecutivo “que no nos gusta” y un presidente, Mariano Rajoy, “que no me gusta absolutamente nada”, pero que “los ciudadanos españoles votan de manera mayoritaria”.