Imagen de este mismo mediodía. Foto: SobrarbeDigital.

Poco a poco el mercadillo de Aínsa recobra su pulso. Por fin, se ha podido ver moda para todas las edades, ropa interior, zapatos, además de los habituales puestos de alimentación con sus frescas verduras y frutas, quesos y jamones, que han vuelto ha inundar este popular lugar de compras y de encuentro entre vecinos y amigos del territorio.

Y así lo harán los comerciantes ambulantes cada semana, incluido el martes 8 de diciembre, Día de la Inmaculada, según nos han confirmado.

Si no fuera por las mascarillas, el gel hidroalcohólico o las distancias sociales casi podría parecer un día cualquiera previo a la pandemia del coronavirus.