Los Hermanos Cubero es el nombre artístico con el que se conoce a los músicos y hermanos Quique (1974) y Roberto (1977) Cubero. Nacidos en Guadalajara, han sido capaces de derribar los prejuicios con los que se topa la música tradicional, encabezando una generación liberada de complejos que reivindica la tradición de manera normalizada.
Los Hermanos Cubero lanzaron el año pasado su séptimo álbum, Cubero bueno, Cubero malo, y llegan al SoNna Huesca el 31 de julio, a la iglesia de San Juan Bautista de Allué, en Sabiñánigo, a las 20 horas.
Entrevista a Los Hermanos Cubero
P. Ustedes derribaron los prejuicios con la música tradicional hace mucho tiempo. Se puede decir que encabezan una generación que reivindica la música de raíz sin complejos para llevarla a los circuitos principales.
R. Han cambiado mucho las cosas desde que empezamos nuestra carrera artística. Es cierto que cuando lanzamos nuestro primer álbum y lo empezamos a mover por todo tipo de festivales y para todo tipo de público, las músicas de raíz vivían en su nicho sin salir demasiado a otros entornos. Y desde ahí se empezaron a hacer cosas muy variadas, eclécticas y creativas. Pero hoy en día se ha dado la vuelta a la tortilla y aunque está normalizado usar las herramientas de la música tradicional, creo que ahora se hace música desde el complejo: Poner bases electrónicas burdas a piezas tradicionales parece más una forma de disfrazar de trendy y validar la mediocridad a través de lo tradicional, que una forma de crear arte.
P. Han regresado a su formación original con la que debutaron en 2012. Con Cubero bueno, Cubero malo, su séptimo álbum, vuelven a estar frente a frente con guitarra, mandolina y voz.
R. No creo que hayamos regresado, porque nunca lo dejamos. Desde 2010 (año en que salió nuestro primer disco) siempre ha sido la formación original, lo otro fueron más bien colaboraciones puntuales. Es como más a gusto nos sentimos para hacer música. Otros formatos ofrecen otras posibilidades y las colaboraciones explotan nuevos universos. Pero a la hora de arremangarse y crear música transparente y honesta, para nosotros es nuestro dúo.
P. Ustedes respetan las métricas tradicionales en paloteos, fandangos o seguidillas, pero luego hacen lo que les da la gana. ¿Eso es eclecticismo o evolución?
R. Las dos cosas, para nosotros el eclecticismo es punto de apoyo para evolucionar. Hoy en día se tiene la creencia de que lo electrónico es vanguardia y en realidad hoy muy pocas propuestas electrónicas que innoven. Nosotros intentamos innovar desde nuestro sonido acústico a base de armonías nuevas, recursos líricos nuevos, reinterpretando ritmos con nuestras herramientas, etc. Y sí, hacemos lo que nos da la gana, porque esto es arte por el arte, nuestro objetivo es crear e interpretar lo creado, no estamos aquí para seguir las normas que dicten las tendencias.
P. Dicen ustedes que hoy en día tener los pies en el suelo es un riesgo, como saltar sin red. ¿A qué se refieren?
R. En un mundo en que el todo el mundo tiene como objetivo “petarlo”, ser conscientes de que el arte no tiene nada que ver con la fama o el dinero es un suicidio comercial. Pero estamos muy satisfechos de ser conscientes de lo que somos y lo que queremos.
P. Enrique, hábleme de ese disco “Quique dibuja la tristeza” ¿Se necesita alguna desgracia en la vida para tener algo serio que decir? O solo hace lo escrito más profundo.
R. No creo que haga falta una desgracia para escribir, la muestra fehaciente es que de toda nuestra discografía (9 trabajos y varias colaboraciones) solo este disco surgió de una desgracia, en los otros también se habla de cosas serias, también hay temas profundos y también teníamos mucho que decir. Circunstancialmente, y por la dureza del caso, en esos días, semanas, meses, por mi cabeza no pasaba otra cosa, y no pude inhibirme de ello. Para mi fue como una terapia escribir sobre ello, y tuve la inmensa fortuna de que mi hermano me apoyara y me animara a sacarlo en un disco. De lo contrario esas canciones se habrían quedado para mi consumo propio.
P. Todo empezó en aquel concurso de folklore Agapito Marazuela que ganaron en 2010. El II Premio Europeo de Nueva Creación de folklore. ¿Saben quién ganó el primero? ¿Y el que ganó después?
R. Claro que lo sabemos, son compañeros y amigos, solo hay que hacer una búsqueda por el internet. Divertimento Folk y Castijazz son dos grandes grupos que también renuevan estas músicas. Y ha habido otros después.
P. ¿Tienen contacto con los Bee Gees o los hermanos Gallagher (Oasis)? ¿Han hecho algún sindicato de músicos hermanos? Los Jackson o Pimpinela no parecen su estilo, pero los Estopa igual se apuntan.
R. Jajaja. Más bien nos habríamos sindicado con Stanley Brothers, Monroe Brothers, Osborne Brothers… Si es que ellos fueran de sindicarse y si no hubieran pasado ya casi todos a mejor vida.
No creemos que ninguno de esos músicos que mencionas quieran tener nada que ver con un sindicato. Ahora son empresas grandes y deben estar más cerca de la patronal que de otra cosa.
P. Vienen a Huesca desde Guadalajara. ¿Se acuerdan de Josep Borrell, que dijo cuando era ministro que la provincia de Guadalajara no existía? ¿Ustedes creen que Huesca existe o es un espejismo?
P. Huesca existe y es una maravilla. La gente, la cultura tradicional, el paisaje…
Tenemos buenos amigos en Huesca. Todas las divisiones políticas se pueden poner en entredicho, y dependen del momento histórico en que nos fijemos para darles una forma u otra, para que tengan importancia o no la tengan en absoluto. Lo que no se puede discutir es la tierra, las gentes, la cultura. Y eso se ve estando en el sitio. Con eso nos quedamos en Huesca, en Teruel, en Guadalajara y en Soria.
P. Por 25 pesetas cada una, díganme cosas que sepan de Huesca
Huesca no te la acabas, y si nos han de dar 5 duros por cada cosa de Huesca que sepamos… Sin entrar en mucho detalle por no ser tachados de prolijos, solamente con las canciones de La Ronda de Boltaña y del Grupo de la Val d’Echo que nos sabemos de memoria, ya sabemos más que cualquier ministro.




