Foto: DGA.

El logotipo, a través del trazo, quedan reflejadas las iniciales del nombre compuesto por Ordesa – Viñamala. Mediante la simbología del color se desarrolla la vida de los ecosistemas, las estaciones del año, elementos naturales y emociones. Así, el amarillo representa sol, verano y alegría; el naranja: otoño, tierra y actividad; el verde: primavera, creatividad y paz; y el azul, invierno, agua e inteligencia.

La Reserva de la Biosfera Ordesa-Viñamala dispone desde esta semana de una nueva identidad visual, tras la entrega del premio al diseño ganador, así como la presentación oficial del nuevo logotipo por parte del Consorcio.

La ganadora del concurso, al que se presentaron más de 60 logos, es Rosa Blanca López de Zaragoza, aficionada al diseño y la naturaleza y visitante habitual del territorio.

Esta es una de las primeras acciones reflejadas en el consorcio de la Biosfera, aunque se continúa trabajando en diferentes charlas ofrecidas en ayuntamiento implicados para explicar y dar a conocer los nuevos retos y objetivos de la Reserva de la Biosfera Ordesa-Viñamala tras su ampliación

Ademá, próximamente, se va a convocar la reunión constitutiva del Consejo Consultivo, órgano de participación de la Reserva, donde están representados los agentes sociales y entidades del territorio, y que es otro paso más en las obligaciones que marca la UNESCO a través de la Red Mundial de Reservas de la Biosfera.

Tras la primera actuación del Consorcio, el cual se creó a raíz de la ampliación de la reserva (de 51.396 hectáreas a 117.364), a lo largo de verano se definirán las estrategias a seguir, para posteriormente concretarlas en planes de acción a desarrollar entre todos los agentes de la zona, ya sean instituciones públicos como agentes o asociaciones sociales o económicos. 

Todos estos planes de acción contribuirán en la filosofía marcada de las reservas: contribuir a la conservación y protección de la biodiversidad, así como al desarrollo económico y humano de la reserva. 

Esta ampliación supone la incorporación de los municipios de Broto, Tella-Sin, Puértolas y Bielsa, a los siete ya existentes Fanlo, Biescas, Hoz de Jaca, Panticosa, Torla, Yésero y Sallent de Gállego.

Así, se logra englobar la totalidad del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, los Monumentos Naturales de los Glaciares Pirenaicos y las localidades del valle de Tena y del Alto Ara, como modelos de desarrollo sostenible.

Las Reservas de Biosfera son lugares geográficos representativos de los diferentes hábitats del planeta. Son seleccionadas por su interés científico y están reconocidas internacionalmente por la UNESCO. La declaración de las mismas pretende promover y demostrar una relación equilibrada entre los seres humanos y la biosfera.