Foto: Aviva Iniciativas.

Alrededor de 130 personas participan de una campaña de educación ambiental para poner en valor el pastoralismo y concienciar sobre el origen de la carne y lácteos que compramos.

La visita a la zona que sufrió el incendio el año pasado en El Pueyo de Araguás dio fin a este proyecto, promovido por el Ayuntamiento de El Pueyo de Araguás y financiado al 80% por la Diputación Provincial de Huesca (DPH).

El abandono de la forma de vida tradicional ha conllevado la matorralización de nuestros montes y la pérdida del pastoralismo en los pueblos. Antiguamente, cada casa tenía un rebaño de los que se obtenían alimentos de elevada calidad. Además, con esta actividad se mantenía el territorio, se fertilizaba la tierra, servía de prevención de incendios y se creaban paisajes en mosaico con el consiguiente aumento de la biodiversidad.

Hoy en día, el sistema de producción y la demanda de consumir alimentos lo más baratos posibles ha transformado la ganadería en una actividad industrial. Un modelo en el que se busca producir rápido y en gran cantidad y que tiene muchos costes ambientales asociados. Un sistema insostenible a largo plazo, frente al respeto y cuidado de la naturaleza por parte de la ganadería extensiva, que se viene realizando en el territorio ya desde el Neolítico.

¿De dónde viene la carne y los lácteos que comemos? ¿son de rebaños pastoreados? ¿a qué sistema estamos apoyando con nuestras compras?. Aviva Iniciativas ha coordinado este proyecto para poner en valor la ganadería extensiva e invitar a un consumo responsable.

En este sentido, se han realizado dos visitas guiadas para conocer el manejo de un rebaño en Los Molinos. José Manuel Lanau ha explicado de manera cercana y vivencial su día a día como ganadero.

Además, se ha valorizado la lana a través de dos talleres experimentales. Con las tejedoras del valle de Chistau las personas han escarmenado, cardado e hilado tal y como ha venido haciendo durante miles de generaciones. Y se han elaborado jabones afieltrados con lana de la mano de Olihilo.

La campaña se ha completado con tres visitas guiadas a la zona que se incendió el verano pasado en el municipio. Una actividad en la se ha mostrado la complejidad de la gestión de los montes, de la prevención de los incendios y cómo la ganadería extensiva puede apoyar en este sentido.

Estas visitas han sido dinamizadas con una exposición fotográfica de Katerina Buil acerca de la relación entre los incendios y el pastoreo, con las explicaciones de Mónica Valls y Roberto Buetas (pastores del municipio) y con una divulgación más técnica acerca de la gestión de los incendios por parte de Aviva Iniciativas.

Sergio Pueyo, alcalde del Ayuntamiento de El Pueyo de Araguás, concluye el proyecto con esta reflexión: “La ganadería extensiva ha sido durante siglos, un modo de vida muy respetuoso con el medio ambiente y con el entorno de los pueblos de nuestra zona y comarca. Durante generaciones, ese pastoreo del terreno, los montes y las montañas ha permitido prevenir los incendios a la vez que permitía el paso por los caminos, accesos a campos e incluso monte a través.”

“Hoy en día, la disminución de ese pastoreo e infinidad de trabas administrativas han provocado una mayor densidad de matorral y combustible perfecto ante un incendio de los que denominan de sexta generación, la generación del olvido del pastoreo de toda la vida.”

“Esta generación no debe perder esa sabiduría ancestral, que tanto ha respetado los pueblos del Pirineo. Aprendamos de quienes saben, por que si no, seremos la generación perdida. Una enorme pérdida forestal está en juego y ya estamos avisados, pues en julio de 2024 sufrimos unos de los peores incendios que se recuerdan en la zona. Abramos los ojos y tratemos de ver más allá del árbol que nos tapa el bosque. El aire más puro del mundo está en juego y en nuestras manos y ojos.”

Foto: Aviva Iniciativas.

La campaña ha tenido una muy buena acogida por parte de habitantes y visitantes del municipio. Y pretende ser una pequeña aportación para ser conscientes a la hora de consumir y para valorar esta actividad ancestral, tan valiosa para nuestra alimentación y salud, para el medio ambiente y para recuperar nuestras raíces.

Foto: Aviva Iniciativas.