Cerca de un millar de devotos de 36 advocaciones marianas del Alto Aragón y Lleida se han reunido este sábado en Torreciudad para celebrar la 47ª Romería de Vírgenes de Ribagorza y Sobrarbe, en un encuentro que ha sido presidido por el obispo de Barbastro-Monzón, Ángel Pérez Pueyo.
Los actos han comenzado en la ermita, en cuyo porche estaba expuesta a la veneración de los fieles la talla románica de la Virgen de Torreciudad con el resto de imágenes de Santa María colocadas a su alrededor. El traslado desde su camarín en el retablo del templo, a petición del obispo de la diócesis, fue autorizado por el comisario pontificio, monseñor Alejandro Arellano.
Tras la bienvenida de monseñor Pérez a los participantes y su veneración a la Virgen de Torreciudad, se han entonado varios cantos marianos, se ha leído la escena de la visitación de María a Isabel y unas palabras de San Josemaría sobre la devoción de Torreciudad, y se ha confeccionado el «manto de comunión», una tela en la que un representante de cada advocación ha colocado una cinta como símbolo de unidad entre todos.

A continuación, ha comenzado la procesión con las imágenes, en la que los fieles han rezado el rosario por el camino de los dolores y gozos de San José hasta el santuario. Ahí ha intervenido el alcalde de Secastilla, municipio al que pertenece Torreciudad, Lorenzo Rabal. Mostraba su gran satisfacción por acoger esta romería «porque fomenta el sentimiento de pertenencia a nuestra tierra, pone en valor un patrimonio espiritual y cultural que todos compartimos, y mantiene vivas tradiciones que refuerzan nuestra identidad y promueven la unidad entre nuestros pueblos». También ha asistido la alcaldesa de El Grado, Mari Carmen Obis.
La eucaristía ha sido concelebrada por más de veinte sacerdotes y cantada por la mezzosoprano Ana María Prada, solista del «Petit cor de la catedral de Lleida», acompañada al órgano por el maestro de capilla de esta catedral, monseñor Joaquim Besalles.

Durante la ceremonia ha cantado asimismo un grupo de «Infanticos de la Virgen del Pilar» dirigidos por Alberto Magán, venidos desde Zaragoza para participar con sus voces en la jornada. En el presbiterio, Nuestra Señora de los Ángeles de Torreciudad, el «manto de comunión» y una reliquia de San Ramón, obispo de Barbastro.
En su homilía monseñor Pérez ha subrayado que esta romería «ha ido hermanando desde hace cuarenta y siete años a hombres y mujeres, comunidades y pueblos de Aragón y Cataluña bajo la mirada de la Madre de Dios». Se ha referido a Torreciudad como un lugar en el que «ha habido confesiones, conversiones, vocaciones, familias que han recuperado la fe, personas que han encontrado a Jesucristo de la mano de María. Y todo ese bien es de Dios».
También ha explicado que «cada advocación es como un vestido con el que un pueblo ha querido expresar algo que descubrió en María. Cuando necesitamos esperanza, la llamamos e invocamos como Virgen de la Esperanza. Cuando experimentamos dolor, Virgen de los Dolores. Cuando necesitamos ayuda, Virgen del Socorro. Cuando el corazón recupera la sonrisa, Virgen de la Alegría. Cuando necesitamos protección, Virgen del Patrocinio. Cuando buscamos consuelo, Virgen de la Piedad». Al concluir ha pedido oraciones por la unidad en la Iglesia y por las vocaciones.
Las advocaciones marianas participantes han sido, de la Unidad Pastoral de Benasque, la Virgen de la Asunción (Benasque), la Virgen del Pilar (Castejón de Sos), la Virgen la Encontrada (Chía), la Virgen de Gracia (El Run), la Virgen de las Aras (Espés) y la Virgen de la Luz (Noales). De la Unidad Pastoral de Graus, Nuestra Señora de la Asunción (Arén), la Virgen de la Alegría (Benabarre), la Virgen del Pllá (Cagigar y Castigaleu), la Virgen de la Asunción (Campo), la Virgen de la Peña (Graus), Nuestra Señora en Camino Fuero (La Puebla de Castro), la Virgen del Llano (Laguarres), la Virgen de Piedad (Lascuarre), la Virgen de Vigüerri (Montanuy), la Virgen de Baldós (Montañana), la Virgen de la Piedad (Morillo de Liena), la Virgen la Piedad (Puente de Montañana), Nuestra Señora del Llano (Secastilla), la Virgen de la O (Sopeira), Rosa Mística (Tercui) y Viacamp (Virgen de Obach).
De la Unidad Pastoral de Sobrarbe, la Virgen del Sobrarbe (Aínsa), la Virgen de los Palacios (Aínsa), la Virgen de Pineta (Bielsa), la Virgen de la Asunción (Saravillo), la Virgen de Badaín (Lafortunada) y la Virgen de Chiquinquirá (comunidad colombiana). De la Unidad Pastoral de Cinca Medio – Litera, Nuestra Señora de Vilavella (Baldellou), la Virgen del Pilar (Fraga) y la Virgen Inmaculada (Torrente de Cinca). De la diócesis de Lleida, la Verge Blanca Mare de L’Acadèmia (Lleida) y la Virgen de la Unidad (comunidad rumana en Lleida). Y como poblaciones invitadas, la Virgen del Viñero (El Grado), la Virgen de la Alegría (Monzón) y la Virgen del Pueyo (El Pueyo de Barbastro).


