Foto: río Ara a su paso por Jánovas el pasado mayo. Sobrarbe Digital.

Por Juan Diego Tamayo, sacerdote de la iglesia de Boltaña.

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO 14, 13- 21

En aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan el Bautista, se marchó de allí en barca, a un sitio tranquilo y apartado. Al saberlo la gente, lo siguió por tierra desde los pueblos. Al desembarcar vio Jesús el gentío, le dio lástima y curó a los enfermos. Como se hizo tarde se acercaron los discípulos a decirle: — Estamos en despoblado y es muy tarde, despide a la multitud para que vayan a las aldeas y se compren de comer. Jesús les replico: — No hace falta que vayan, dadles vosotros de comer. Ellos le replicaron: — Si aquí no tenemos más que cinco panes y dos peces. Les dijo:– Traédmelos. Mandó a la gente que se recostara en la hierba y tomando los cinco panes y los dos peces alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente. Comieron todos hasta quedar satisfechos y recogieron doce cestos llenos de sobras. Comieron unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños.

Palabra del Señor / Gloria a ti Señor Jesús.

Tenemos sed en este verano y sabemos que el tiempo da vida y vemos por calles y campos la alegría de la gente, la sed se mitiga con la clemencia natural que nos permite saciar ese calor con el agua que hemos aprendido a tratar y casi ni pensamos en los que no pueden beber nada y buscan en el desierto una palmera para saciarse, y doblan su camisa y hasta sus interiores para sacarle un poco de agua luego de escurrir su sudor, echo que parece broma pero que es cierto. El sueño de estos; es llegar a un pozo que contenga siquiera un pequeño sorbo de agua que permita sobrevivir otros días más, se viene al pensamiento el hombre que es capaz de acordonar la tierra con canales que conducen petróleo y que no piensa en utilizar a la par otros que abracen la tierra de tal manera que todos los hombres puedan tomar el valioso líquido de manera cómoda y gratuita.

Lo agradable es que quienes abrazan la tierra con cadenas de poder, no son los dueños de la Salvación que Dios da, eso sería impensable, se imaginan los millones de seres humanos que estos hubiesen condenado con la intención de tener más espacio en el Cielo? Ellos, los dueños del poder, los que en organizaciones económicas pretenden dominar el mundo a través de la explotación del pobre, no podrán apartarnos del amor de Dios, no podrán siquiera entrar en el Reino porque a la medida que se hacen dueños del mundo y hacen más grande la brecha entre pobres y ricos en esa y una medida mayor se alejan de la eternidad.

Dios no es el que participa en las reuniones secretas de los más ricos para explotar a los más pobres, Dios nos dio su capital y quiere que nosotros lo explotemos, es el amor, la donación, la generosidad, la solidaridad, Dios es el que vino y se fue a colocarnos un lugar, porque nos dio pan, nos dio vino y nos da salvación.

AUDIO: Juan Diego Tamayo, párroco de Boltaña.