Foto: Sobrarbe Digital.

Por Juan Diego Tamayo, párroco de la iglesia de Boltaña.

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO 13, 1-23

Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó junto al lago. Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó, y la gente se quedó de pie en la orilla. Les habló mucho rato en parábolas:

— Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, un poco cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se lo comieron. Otro poco cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y, como la tierra no era profunda, brotó en seguida; pero, en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó. Otro poco cayó entre zarzas, que crecieron y lo ahogaron. El resto cayó en tierra buena y dio grano: unos, ciento; otros, sesenta; otros, treinta. El que tenga oídos que oiga.

Se le acercaron los discípulos y le preguntaron:

–¿Por qué les hablas en parábolas?

Él les contestó:

— A vosotros se os ha concedido conocer los secretos del reino de los cielos y a ellos no. Porque al que tiene se le dará y tendrá de sobra, y al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene. Por eso les hablo en parábolas, porque miran sin ver y escuchan sin oír ni entender. Así se cumplirá en ellos la profecía de Isaías: “Oiréis con los oídos sin entender; miraréis con los ojos sin ver; porque está embotado el corazón de este pueblo, son duros de oído, han cerrado los ojos; para no ver con los ojos, ni oír con los oídos, ni entender con el corazón, ni convertirse para que yo los cure.” ¡Dichosos vuestros ojos, porque ven, y vuestros oídos, porque oyen! Os aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis vosotros y no lo vieron, y oír lo que oís y no lo oyeron.

Vosotros oíd lo que significa la parábola del sembrador: Si uno escucha la palabra del reino sin entenderla, viene el Maligno y roba lo sembrado en su corazón. Esto significa lo sembrado al borde del camino. Lo sembrado en terreno pedregoso significa el que la escucha y la acepta en seguida con alegría; pero no tiene raíces, es inconstante, y, en cuanto viene una dificultad o persecución por la palabra, sucumbe. Lo sembrado en zarzas significa el que escucha la palabra; pero los afanes de la vida y la seducción de las riquezas la ahogan y se queda estéril. Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la palabra y la entiende; ese dará fruto y producirá ciento o sesenta o treinta por uno.

Palabra del Señor.

Que Dios actúe en ti

El Señor ha sembrado en nosotros la semilla de su amor y el fruto es abundante, somos su bendición y grandemente privilegiados ya que a nosotros, óiganlo bien; a nosotros, se nos ha dado la oportunidad de entender las Escrituras y escuchar esta humilde reflexión.

No desaprovechemos esta oportunidad, ya sabemos que luego de la cosecha, algunos granos se quedan para la semilla, luego de este conocimiento; nuestra misión es sembrar La Palabra en otros que no la han vivido.

Seamos conscientes del amor, estemos atentos al mensaje, porque nuestra misión es comunicarle al mundo que Dios está irradiando con su amparo todo instante de la creación y abrazando cada mente que Lo Conoce en ella.

Jesús te ama, y en su amor quiere saber de tu correspondencia, y ello; Él, lo quiere identificar en el ejercicio de tu testimonio.

Esta es una semana para amarlo, amando, para entregarle lo mejor de ti a tu esposo o esposa, a tus hijos o hijas, a tu amigo, patrón o empleado, al que amas mucho y al que no amas tanto.

Simplemente deja que Dios actúe en ti.

AUDIO: Juan Diego tamyo, sacerdote.