Foto: Sobrarbe Digital.

Por Juan Diego Tamayo, párroco de la iglesia de Boltaña.

 LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN 14, 1-6

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: -No perdáis la calma: creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas estancias, y me voy a prepararos sitio. Cuando vaya y os prepare sitio, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo, estéis también vosotros. Y a donde yo voy, ya sabéis el camino. Tomás le dice:

–Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?

Jesús le responde:

–Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre sino por mí.

Palabra del Señor.

Gloria a ti; Señor, Jesús.

“Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre sino por mí”.

Hay momentos de nuestra vida en los que nos podemos dar cuenta de lo evidente, hay otros en los que eso que es evidente, nos parece imperceptible.

Jesús se atreve a decirle algo a los apóstoles que es evidente y por la experiencia vivida hasta el momento, algo que cree que ellos ya captan, pero estos, quizá por sus condicionamientos no lo perciben y tienen que acudir a la pregunta del que ignora, la propuesta de Salvación: “–Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?”

Celebramos hoy, la oración por nuestros Seres queridos, celebramos una de tantas experiencias que en nuestra vida llevan a recordar el dolor, la fecha de la sepultura se convierte en motor para recordar de otra manera, al que no está ya vivo para el mundo y ese motor desarrolla experiencias que hacen añorar aquellos momentos en los que los vimos luchando por salir adelante, alegrando, unas veces más que otras nuestras vidas y como padres, hijos, esposos y hermanos, como amigos y como personas que hicieron parte de nuestra historia, añorar lo que ya no podemos abrazar y entonces viene a nuestro pensamiento el sueño de volverlos a ver.

Si sabemos de la promesa de Jesús la paz, la perseverancia, la esperanza nutren nuestro corazón, si estamos lejos de conocer la promesa, estaremos realizando la misma pregunta de Tomas y la respuesta para nosotros será la misma: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre sino por mí”.

Feliz semana para todos, que Jesús sea su camino, su paz, su vida y su verdad.

AUDIO: Juan Diego Tamayo, sacerdote.