Imagen del artista en la explanada del Castillo.

La explanada del Castillo fue testigo de una mágica velada veraniega de la que disfrutaron alrededor de 400 asistentes. Todos los factores posibles para que la noche saliese a pedir de boca confluyeron en el arranque del segundo fin de semana del Festival Castillo de Aínsa: la distribución del público, cuidadosamente repartido en mesas y grada, la climatología suave y la sobresaliente calidad de la música de Zenet y su banda ensamblaron con la precisión que la ocasión requería.

Zenet en el Castillo de Aínsa.

Zenet iniciaba el espectáculo echando mano de algunos temas recogidos en La Guapería, un trabajo de 2019 integrado por versiones de boleros cubanos antiguos que logró recoger muy buenas críticas. Tanto es así que el disco en cuestión atesora el premio a Mejor Álbum de Jazz de 2020 y el Premio Internacional Cubadisco 2019. “Había que dejar un poco de guapería nuestra en Huesca”, justificaba el malagueño, a la par que compartía la emoción de haber descubierto, durante la elaboración del proyecto, a cantantes de la talla de Marta Valdés o Nelson Pinedo. De éste último, precisamente, desempolvaba el tema “Borrasca” explicando que la música puede servir para muchas cosas, entre otras “para recetarla en ciertos momentos de la vida”.

Zenetianos, como así se llama el reciente trabajo publicado, tuvo también su esperado protagonismo. El nombre llama la atención porque, tal y como reconocen sus valedores, puede sonar a marciano, pero en realidad no es otra cosa que el ecosistema de Zenet ampliado. En ese mundo sonoro tan singular, tan suyo, ha dado cabida a una quincena de artistas que han aportado un toque divergente a temas de su repertorio más querido. Vanesa Martín, Xoel López, Coque Malla, Marwan o Pasión Vega han sido algunos de ellos.

Otra de las imágenes de la noche.

También El Kanka formó parte de la iniciativa surgida al calor de la incipiente primavera. En la noche del viernes recuperó “Me gustas”, el tema regrabado en formato acústico con su paisano, o “Un beso de esos”, que en Zenetianos canta acompañado de la aclamada Rozalén. Otro instante muy especial se produjo cuando la banda se disponía a ofrecer la canción “Entre tu balcón y mi ventana”. “Esta canción os la dedico a todos. Se convirtió en la canción del confinamiento, del universo que puede haber en tan solo una calle de dos metros. Que no se nos olvide lo sencillo”.

Con la simpatía que le caracteriza, el vocalista bailó solos, sonrió con picardía a los espectadores y manifestó en numerosas ocasiones el placer que le producía estar en un “marco incomparable” como el de la villa medieval. Finalizaba el encantamiento musical cerca de la media noche recurriendo a “Soñar Contigo” y el público levantándose para aplaudir un concierto a la altura de las expectativas generadas.

Una noche musical y veraniega.

La cuidadosa organización a la que ya ZZ Producciones y Sweet Caroline nos tiene acostumbrados en estos grandes eventos volvió a repetirse con un plus de comodidad para los asistentes: mesas de dos y de cuatro personas con servicio de bebidas, dos entradas de acceso para evitar aglomeraciones y la apuesta por conciertos tranquilos que inviten a disfrutar de las cálidas noches de verano de una manera que parece haber llegado para quedarse. Al menos por el momento.

Este sábado completarán su aporte a la programación del Festival Castillo de Aínsa esta noche con la actuación de Chucho Valdés. Aún quedan entradas en www.wegow.com

Durante la tarde, por otro lado, estarán Cris Zagaleja a las 19 horas, en la sala de exposiciones del Ayuntamiento y Merche Caballud brindando una charla sobre poesía popular a las 20 horas en el Patio del Museo.

Las invitaciones están disponibles en festivalcastillodeainsa.com