Matthieu Saglio actuará en Bielsa el 16 de agosto.

El programa del Festival Sonidos en la Naturaleza reserva siempre varios huecos para la música de raíz de otros países y continentes. En esta ocasión, al margen de artistas procedentes de un total de once comunidades autónomas españolas, la séptima edición del SoNna Huesca albergará propuestas llegadas desde Francia (Matthieu Saglio y Cantaderas), Italia (Banditori), Perú (Alejandro y Maria Laura), Argentina (Belén Natalí y Manu Sija), Colombia (Ëda Díaz), Senegal (Momi Maiga) y Estados Unidos (Tori Sparks).

La primera aportación llegada de fuera de nuestras fronteras es la del propio cartel de la séptima edición, una escultura obra de la británica Kirsty Elson que simula un ave y que lleva por título Driftwood Bird. Elson vive en Cornualles (Inglaterra) y aprovecha la madera y los restos de deriva que encuentra en sus playas para crear esculturas de animales con ese material reciclado.

Imagen SoNna 2026.

En cuanto al capítulo musical, el SoNna Huesca 2026 recorrerá el continente americano con la colombiana Ëdda Díaz (Binéfar, 12 de julio), la argentina Belén Natalí (Canfranc Estación, 25 de julio), la norteamericana Tori Sparks (Aísa, 26 de julio), los peruanos Alejandro y Maria Laura (Fraella, 29 de agosto) y el argentino Manu Sija (Laspaúles, 5 de septiembre).

El programa internacional lo completan el senegalés Momi Maiga (Bodega Laus, 8 de agosto), los italianos Banditori (Linás de Broto, 15 de agosto), y el francés Matthieu Saglio (Bielsa, 16 de agosto). También cabría citar al ensemble hispano francés Cantaderas, cuyo concierto está programado el 11 de julio en el Paseo del Sifón de Albelda y para el que ya se han vendido un centenar de entradas.

Presentación de Olvidadas en DPH el 9 de julio

El Ensemble Cantaderas, formado por las francesas Anne Marie Lablaude y June Telletxea, y las españolas Ana Arnaz y Paloma Gutirérrez del Arroyo, presentará el próximo jueves 9 de julio en el Salón de Actos de la DPH su último trabajo: Olvidadas. El acto será de entrada libre.

El Ensemble Cantaderas aglutina un grupo de mujeres con una sólida formación en el campo de la música antigua que les permite enlazar repertorios de entre los siglos XIII y XVI con otros de la tradición oral popular interpretados por mujeres.
Las Cantaderas eran grupos de mujeres contratadas y remuneradas durante la Edad Media para tocar, cantar y bailar, amenizando así distintos eventos sociales. En el siglo XIV aparecen descritas en el Libro del Buen Amor, del Arcipreste de Hita.

La presentación del libro disco Olvidadas, organizada por el Instituto de Estudios Altoaragoneses, será el preludio perfecto del concierto previsto ese mismo fin de semana en el Paseo del Sifón de Albelda (Sábado, 11 de julio a las 20.30 horas).

El libro CD Olvidadas, que ha estado precedido de un profundo trabajo de investigación, está dedicado a las españolas prisioneras en el campo de concentración nazi de Ravensbrück, deportadas entre 1942 y 1945. Grabado en la fábrica textil del propio campo, hoy Memorial Ravensbrück, el resultado musical bucea en lo que podríamos llamar el paisaje sonoro interior de aquellas prisioneras.

El grueso del contenido de Olvidadas lo resume el testimonio de una de ellas, Ángeles Martínez, a la que su compañera Dolores García Echevarrieta (Charlie) aconsejó “cuando te sientas triste canta. ¡Canta y vivirás!”, como medicina ante su inminente confinamiento en una celda de castigo. También se manifiesta en las músicas populares que se incluyen, recopiladas por diferentes vías. Son solo voces, ocasionalmente acompañadas de sencilla percusión: piedras, dedales, cucharas, un tambor o el ruido de las manos golpeando una mesa.

Todo ello está mezclado con piezas medievales y renacentistas que sugieren el universo subjetivo de las reclusas, en el que también reinan los silencios o el ruido del tren que abre el trabajo. Aunque pueda sonar algo ecléctico, Olvidadas es un proyecto que mezcla de forma sublime músicas tradicionales y música antigua, y que convierte la música en una herramienta para sobrevivir.

Los Hermanos Cubero, en Allué

Debido a problemas técnicos, la organización del VII SoNna Huesca ha decidido sustituir el espacio del concierto de los Hermanos Cubero, previsto para el 1 de agosto. La iglesia de San Martín de Ordovés ha sido descartada como escenario para la presente edición y en su lugar debutará como espacio del SoNna Huesca el entorno de la iglesia de San Juan Bautista de Allúe, también en el municipio de Sabiñánigo.

A escasos cinco kilómetros al Este de Sabiñánigo, Allué está situado sobre una elevación que le permite dominar el valle del río Basa. Exenta y alejada del caserío está la iglesia de San Juan Bautista, de estilo románico del siglo XII, reconstruida en el s. XVI y rehabilitada por Amigos de Serrablo en las campañas de 1982 y 1983, y en otras posteriores. Es una iglesia abierta, sin ornamentación, que se puede visitar en todo momento.

Es lo que harán los alcarreños Hermanos Cubero, santo y seña del folklore castellano manchego contemporáneo. Nacidos en Guadalajara, desde sus inicios en 2010 han sido capaces de derribar los prejuicios con los que se topa la música tradicional, llevando su trabajo a circuitos mainstream y encabezando una generación liberada de complejos que reivindica la tradición de manera normalizada.