- Aínsa despide una concurrida edición que deja, entre el 20 de junio y el 12 de julio, una treintena de citas con el teatro, el circo o la música.
Memoria y feminismo han cerrado este domingo con honores la extensa y concurrida programación del XXXVI Festival Castillo de Aínsa. Promovido por Paco Paricio, cofundador de Los Titiriteros de Binéfar y responsable de la programación teatral del Festival, cinco mujeres de distintos puntos de Sobrarbe han participado en el ya emblemático ‘Mujeres que cuentan’, un acto que se ha celebrado en el Patio del Museo atrayendo a un público eminentemente local y que concluía pasadas las 21:30h de la mano del grupo musical Entreveradas.
Desde el orgullo de volver a la casa familiar en Santa María de Buil de Mari Carmen, pasando por los viajes y extraordinaria cultura de la ainsetana Pilar, los recuerdos imborrables de Nerín para Jovita, o la laboriosa y sacrificada vida de Ángela, también de Aínsa, hasta llegar a los innumerables conocimientos sobre las plantas y los cultivos de María Victoria de Belsierre. Así son las cinco mujeres que han pasado en 2026 por ‘Mujeres que cuentan’, el encuentro que vincula el pasado y el presente del Sobrarbe a través de la palabra y la memoria femeninas.
“Mujeres que cuentan es el acto en el que el Festival abandona el escenario para escuchar a la gente de la tierra. Es una reivindicación de nuestro patrimonio emocional”, asegura Paricio. Para su preparación, el mítico titiritero hace un trabajo de campo con el fin de localizar a las mujeres que finalmente serán elegidas. Las visita en sus lugares de residencia, las escucha y, con el acompañamiento de un grupo musical invitado, confecciona una canción que sella para siempre cada edición, y ya van al menos una decena.
En esta ocasión Entreveradas, desde Zaragoza, una formación integrada por Pato Badián, David Aznar y Javi Sánchez, acudían al llamado, cerrando el emotivo homenaje con un pequeño concierto, íntimo y muy cercano al público, en sintonía con la tónica general del Festival Castillo de Aínsa.

“Es un lujo que año tras año podamos clausurar de una manera tan nuestra uno de los eventos anuales más longevos y queridos de Aínsa”, concluía el alcalde Enrique Pueyo. “Paco siempre dice que es el acto más importante del Festival, y es que en él se recoge todo lo que somos: un certamen sencillo, cercano, apegado al territorio, pero también un festival integrador. Para todas las personas, las que vivimos aquí, las que llegan de fuera, las que proponen y las que buscan una proximidad con el artista y con la historia del lugar donde se celebra que no se encuentra en cualquier parte”.
En ese sentido han sido varios los artistas, desde El Drogas hasta El Nido, quienes a lo largo de la presente edición han destacado tanto el privilegio de actuar en un entorno tan bello, como la oportunidad que supone para ellos formar parte de un festival con tanto recorrido. “El Festival Castillo de Aínsa tiene un bagaje muy potente. Este detalle, junto al hecho de que se celebre en el medio rural, le da un carácter abiertamente democrático que las propias bandas saben apreciar. También las administraciones superiores y los patrocinadores que cada año nos apoyan, sin los que de otra forma sería impensable poder sacarlo adelante”, recuerda el director Dani Escolano.
Este año han sido alrededor de una treintena de actividades las desarrolladas entre el 20 de junio y el 12 de julio. Ferias de gastronomía, charlas, conferencias, teatro para todos los públicos, conciertos y el multitudinario encuentro de folclore han integrado el extenso cartel. Cabe destacar que los eventos se han repartido por distintos lugares de la comarca, entre ellos Tella, Olsón, Labuerda, Abizanda o Alueza, además de Boltaña y Aínsa, descentralizando, a la par que mostrando, su personalidad multidisciplinar.
El Festival se consolida así como un modelo cultural propio capaz de conectar patrimonio, paisaje y cultura, implicando a una veintena de colaboradores locales, así como a patrocinadores y administraciones públicas. “Ante todo, un programa anual que sale adelante con la implicación de asociaciones, voluntarios, empresas y autónomos locales, que dinamiza económicamente nuestro territorio y que proyecta Sobrarbe más allá de Aragón”, resume Pueyo, “un orgullo de todos y una gran responsabilidad en la que queremos seguir volcando esfuerzo e ilusión edición tras edición”.



