Foto: PSOE Teruel

Así se ha pronunciado, este miércoles, en rueda de prensa el secretario general del PSOE Teruel, Vicente Guillén, quien ha lamentado que la presidenta Rudi “quiere ser la émula de otros presidentes que han hecho esta gestión privada de la sanidad en sus respectivas comunidades autónomas como Camps en Valencia y Aguirre y González en Madrid. Y somos los turolenses, y este caso los bajoaragoneses, los paganos de este experimento”.

Vicente Guillén, ha estado acompañado en la presentación de las alegaciones del PSOE por José María Andreu (Comité Local de Alcañiz); el secretario general de la Agrupación Local de Alcañiz, Jorge Abril; y el portavoz socialista en la Comisión de Sanidad, Eduardo Alonso. Asimismo, han asistido el portavoz del Grupo Socialista en las Cortes de Aragón, Javier Sada, y diputada la secretaria de la Agrupación Local del PSOE Teruel, Mayte Pérez.

El secretario general de los socialistas turolenses, ha enfatizado que el proyecto del Hospital de Alcañiz “está condenado al fracaso por tres cuestiones fundamentales: porque cuenta con la oposición de la gran mayoría de los ciudadanos y ciudadanas bajoaragoneses; porque es un proyecto que no se sujeta jurídicamente (hay que ver cómo se va a adecuar el compromiso del cómputo del déficit a la normativa europea, que se puede vulnerar); y porque es un auténtico disparate económico porque a los ciudadanos aragoneses les va a costar más de 400 millones de euros con esta fórmula que si se pagara con dinero público, y se hará, evidentemente, con sus impuestos”.

“Rudi está cebándose con Teruel, y lo hace en los dos grandes proyectos en materia sanitaria: con el Hospital de Teruel, cuatro años incumpliendo un compromiso electoral y que por su irresponsabilidad y la del consejero Oliván le puede costar a Aragón 10 millones de euros más de lo que estaba previsto inicialmente; y prácticamente cuatro años para empezar el Hospital de Alcañiz que, al final, está siguiendo el camino de lo que va a ser una privatización pura y dura”, ha apuntado.

Asimismo, ha explicado que con este modelo de colaboración público-privada elegido por el Gobierno de Rudi “habrá más beneficios para los privados; se utilizará más dinero de impuestos de los ciudadanos aragonesas; habrá más empleo precario y, por lo tanto, peor remunerado para los trabajadores de los servicios que se externalicen; más incertidumbre para los empleados públicos que trabajan en el Hospital de Alcañiz; y peor calidad asistencial para todos los usuarios de este servicio”.

Vicente Guillén, ha lamentado que “en Teruel tenemos una sensación de agravio comparativo respecto a otras instalaciones de este tipo que existen en Aragón” y ha recordado que el anterior Gobierno de Aragón hizo una excelente gestión sanitaria e inversión muy importante en hospitales públicos aragoneses costeándolos con dinero público; pero ahora el Gobierno de Rudi quiere utilizar dinero privado para hacer esta construcción pública en una zona sanitaria de más de 75.000 usuarios”.

En este sentido, ha propuesto que existen otras fórmulas para poder hacer las inversiones previstas en este hospital, como con el Fondo de Inversiones de Teruel (FITE). “Si Aragón, que ha prostituido ya de hecho el FITE porque lo está utilizando sin ningún tipo de complejos para construir, por ejemplo, colegios públicos, para sufragar subvenciones de fundaciones u otras inversiones como el Conservatorio de Música de Teruel, parece que no sería descabellado decirle a Rudi y a Oliván que se utilizaran 20 millones de euros del FITE durante 5 años para la construcción del hospital de Alcañiz y, por lo tanto, se haría con dinero público, para terminar con las especulaciones e incertidumbre de los ciudadanos y ciudadanos del Bajo Aragón que tienen en este momento”.

Por último, Vicente Guillén ha criticado que “detrás de todo esto se esconde el cambio de un modelo sanitario que ya se está llevando en otras comunidades autónomas y que se quiere trasladar a Aragón utilizando el principio de conejillo de indias al Bajo Aragón Histórico a través de la explotación y construcción público-privada del Hospital de Alcañiz”.

Por su parte, José María Andreu, del Comité Local del PSOE Alcañiz, ha mostrado su preocupación por la repercusión económica del nuevo modelo de construcción; así como por la situación de los trabajadores, ya que 150 de los 600 trabajadores que hay ahora en el Hospital de Alcañiz van a pasar a la empresa privada y, por lo tanto, “pasarán a condiciones muy inferiores, con lo que repercutirá en la economía del Bajo Aragón”.

ALEGACIONES

El portavoz socialista en materia sanitaria en las Cortes de Aragón, Eduardo Alonso, ha sido el encargado de exponer las 18 alegaciones que ha registrado el PSOE, basadas, fundamentalmente, en que este estudio de viabilidad abre un proceso de privatización de los servicios públicos de la sanidad aragonesa y pone en grave riesgo una atención sanitaria de calidad, universal y gratuita en la Comunidad Autónoma.

Entre otros aspectos, ha destacado que aun aceptando los cálculos realizados en el informe, se puede apreciar que el precio global del contrato es de 561.121.401 euros, una cantidad a todas luces excesiva cuando se parte de una inversión de 96.341.391,60 euros para la obra (hospital y urbanización).

Asimismo, Eduardo Alonso, ha subrayado que un proyecto de obra cuyo coste es de 96.341.391,60 euros generará obligaciones para el Gobierno de Aragón por 407.285.086 euros lo que, en definitiva, supone un sobrecoste por financiación de 311 millones de euros para una inversión de 96. “Con este sobrecoste se podrían financiar 28 planes de reducción de lista de espera quirúrgica acumulada en los tres últimos años, como el anunciado recientemente por la presidenta del Gobierno de Aragón (11 millones de euros)”, ha explicado.

AUDIO: Vicente Guillén, secretario general del PSOE Teruel.